Ceballos es un cuadro de óleo. Belleza evidente, detalles imperfectos. Pero cuando se pinta con esta mezclas se aceites, exigir la perfección realista en las figuras es casi utópico, y eso ocurre con el joven centrocampista. El problema es que a día de hoy Poyet le está demandando que dibuje con otra técnica, que perfeccione ya todos sus defectos; que sea un pintor diferente para ganarse su confianza. Mientras tanto, será suplente. Estos son los motivos que están alejando al talentoso mediapunta del once

  • Orden

Frente al Granada lo dejó claro, le preocupa el desorden de Ceballos, más en un equipo que actualmente se está mostrando incapaz de mostrar rigor con frecuencia. Es decir, considera a Ceballos un jugador que va a potenciar uno de los principales déficits del equipo. Su energía con escaso control pesa más en el técnico bético que sus números en defensa, los cuales siempre han sido óptimos.

 

  • Físico

Sin entrar en demasiados detalles, el técnico uruguayo indicó que físicamente espera un progreso en Dani Ceballos. Parece descontento con su liviano peso, y pretende un jugador más resistente al choque. En este sentido, es evidente que parte con desventaja con respecto a sus competidores en el puesto.

 

  • Precipitación

Como ha señalado en alguna ocasión, Poyet recela del hambre con el que Dani juega. Su ansia por hacer todo y velozmente le lleva a la premura, a un volumen de errores que al técnico uruguayo no le agrada. Y no parece ser un capricho de entrenador, con un equipo desordenado, un jugador con tendencia a la prisa no ayuda, pues se traduce en más ataques rivales ante un conjunto que actualmente cede más de lo deseable.

 

  • Defender corriendo

Poyet ha exhibido una clara preferencia a defender por acumulación y por entrega antes que hacerlo desde la posesión. Es decir, para mantener un resultado se decanta por la brega y no por la pausa, de ahí que opte por un jugador como Cejudo antes que por Ceballos en el centro del campo. Y no es que Cejudo sea un jugador con un esfuerzo denodado superior al del utrerano, es que si tenemos en cuenta los tres factores anteriores, la opción de Álvaro le genera más confianza.

Obviamente se trata de una cuestión de gustos y de confianza en unas opciones más que en otras, lo que no cabe duda es que el actual Dani Ceballos genera recelo en Gustavo Poyet. Tendrá que evolucionar su juego hacia otra cosa, pintar de otro modo si quiere que el beticismo vea su arte.

 

 

Escrito por

Uno de tantos béticos que sufren y disfrutan desde la lejanía. Periodista deportivo. Apasionado del balompié y de todo lo que sucede sobre el verde. Piensa que podría vivir sin el gol, debido a su fascinación por todo lo que sucede en el juego: movimientos, espacios, etc. Esa fascinación es la que pretende reflejar en sus artículos. Eso si, nada como explicarlo con el sabor de las deliciosas victorias verdiblancas. Siempre ha pensado que lo sueños son mentiras que un día deja dejan de serlo.

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