La cantera y la siembra de la duda

Que el Betis ‘B’ es uno de los equipos favoritos del Grupo X de Tercera División es algo que poca gente discute. Que pueda perder algún que otro partido entra, por supuesto, dentro de los márgenes de la normalidad futbolística, especialmente cuando se trata de un equipo tan joven. Pero cuando el primer filial del Real Betis Balompié cae derrotado ante el Sevilla ‘C’, es evidente que algo no marcha del todo bien.

Los de José Juan Romero cayeron por 2-0 en la carretera de Utrera, poniendo fin así a una racha de cinco victorias consecutivas, varias de ellas de gran calado, marcando muchos goles y desplegando un juego exquisito. La derrota de la primera jornada ante el Castilleja C.F. parecía haber quedado en una simple anécdota pero, como ya es habitual, el eterno rival ha sembrado de nuevo la duda en los escalafones inferiores de la entidad heliopolitana.

Son tres los partidos que han disputado ambos filiales en su historia. En 2013, los de Nervión se impusieron por un escandaloso 1-4 en la Ciudad Deportiva Luis del Sol. Aquella misma temporada, esta vez en terreno sevillista, los de Chesco se volverían a llevar los tres puntos, aunque de forma más ajustada: 2-1. Al igual que entonces, el choque de este fin de semana se celebró en Tercera y el segundo equipo bético -que terminaría ascendiendo de forma agónica– rondaba los primeros puestos de la tabla.

José Juan Romero | Foto: José Luis Contreras

José Juan Romero | Foto: José Luis Contreras

«Es que al Betis se le dan mal los derbis», se lee, por ejemplo, en las redes sociales desde la derrota. Pero debe haber una razón para que, incluso en categorías inferiores, se den situaciones tan increíbles como que el primer -y único- filial bético no sea capaz de ‘meterle mano’ al segundo filial sevillista. Quizás éste sólo sea un síntoma más de la enorme brecha que se ha abierto entre ambos clubes en la última década.

No obstante, el de la cantera no es un caso con el que se pueda generalizar así como así. El fracaso del ya extinto Proyecto Heliópolis ha derivado en una extraña situación en la que que los planes de la cantera, así como las directrices marcadas por Pedro BuenaventuraPedro Píriz, no están definidas. ¿Hay proyecto? ¿Una hoja de ruta? Nadie ha vuelto a hablar de ello y, por tanto, lo desconocemos.

Si lo del ‘C’ del Sevilla ha dolido, más sangrante aún es la distancia existente con un Sevilla Atlético que compite en Segunda División armado por un equipo muy joven, formado en gran parte -al igual que el segundo filial- de chicos que se están enfrentando también a varios de los mejores equipos sub-19 de Europa en la UEFA Youth League. Muchos han sido, además, campeones y subcampeones juveniles de España en las filas del equipo de Nervión.

Gráfico elaborado por @BetisStats

Gráfico elaborado por @BetisStats

Adán Giráldez, más conocido en las redes sociales como @BetisStats, ilustraba la temporada pasada cómo el origen de esta situación se encuentra, mayormente, en un problema de base. No hay más que ver los gráficos que elaboró para comprobar cómo han afectado los continuos cambios de paradigma y de rumbo en la Avenida de Italia desde la marcha de Miguel Valenzuela, tanto con José Antonio Gordillo como con Luis Fradua y, posteriormente, con sus actuales responsables. Antes, sin embargo, también existían notables diferencias.

Son muchas las voces que proclaman las que, a su parecer, han sido las grandes irresponsabilidades de los directores de la cantera verdiblanca. Unos critican la desaparición del Betis ‘C’ y del Juvenil ‘C’, equipos que sí tiene el Sevilla. Escalafones indispensables, dicen, para que la formación del futbolista sea lo más correcta y completa posible, ya que así va quemando etapas de forma lógica y progresiva. Una teoría que comparten numerosos profesionales en la formación de talento en el fútbol.

Por otro lado, los más críticos con los gestores de la ‘fábrica’ heliopolitana apelan no sólo a la insuficiente preparación a nivel técnico, sino también en el mental y psicológico. Pablo Blanco, secretario técnico de la cantera sevillista desde hace décadas, explicó una vez al periodista José Manuel García que «el Sevilla tiene un gen competitivo que se mama desde chico en la ciudad deportiva del club», y que, por ello, «los chavales, cuando estrenan esta camiseta y ven este escudo, aprietan los dientes y luchan; jamás se rinden».

Gráfico elaborado por @BetisStats

Gráfico elaborado por @BetisStats

Dicho gen competitivo no sólo se echa en falta en el primer equipo verdiblanco desde hace años, sino también en los escalafones inferiores, que son, al fin y al cabo, la base de todo. Y aunque nadie esté poniendo en duda la entrega de los chicos, muchos cuestionan los métodos puestos en práctica en la Avenida de Italia con los más jóvenes, poseídos a veces por un miedo escénico que no es desconocido en el primer plantel.

¿Se ‘importan’ demasiados futbolistas de fuera de Sevilla? ¿Son incapaces algunos técnicos de transmitir a sus jugadores lo que significa pertenecer al Real Betis? ¿Se combate dicho ‘complejo de inferioridad’ respecto al eterno rival? Son sólo algunas de las preguntas que los ‘puristas’ se hacen cada vez que tiene lugar un tropiezo semejante. Los que las deben responder o aclarar, de momento -y desde hace tiempo-, guardan silencio.

Escrito por

Periodista. Redactor en Medina Media Andalucía. Social Media Manager en Beticismo. Colaboró con MARCA, la BBC u Onda Cero, entre otros.

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