El ‘Uno x uno’ del Real Betis-SD Éibar: Domingo de milagro y ‘Currobetis’

Nadie lo esperaba, pero sucedió. El último día de la denominada “semana grande” en la capital hispalense se saldó con un milagro encarnado en la figura de un viejo conocido del beticismo. El llamado ‘Currobetis’ se manifestó en el primer minuto de partido para romper con todos los esquemas y sentimientos de la grada verdiblanca. El Real Betis, en el inicio y final del encuentro, vencía a un equipo lanzado a por la última plaza europea, que parecía inexpugnable y con el que se esperaba sufrir. Se salvó Víctor Sánchez del Amo sobre la bocina, lo que le dará, salvo enésima debacle, crédito para acabar la temporada. A pesar de la oposición de una grada que ya no lo quiere y de sus siempre polémicos cambios el Real Betis consiguió tres puntos de oro, que le dan oxígeno y frenan una caída que invitaba al descalabro más absoluto.

PORTERÍA
Antonio Adán 90 minutos 7/10

Hoy salvó al equipo, ni más ni menos, lo que provocó que el Villamarín corease su nombre para compensar los injustos pitos que ha venido recibiendo durante las últimas jornadas. Su calidad como futbolista está fuera de toda duda, al igual que su compromiso con las trece barras desde el minuto uno, pero a veces, en época de crisis, no se salva ni el personal del torno. Dos paradas, una a disparo de Pedro León y, la más clara, en el mano a mano con Gálvez, evitaron perder, de nuevo, dos puntos de los tres que tenía el Real Betis de botín. Es imposible ponerse en la piel del portero verdiblanco, y el peligro al que está expuesto en cada partido, pero al menos hoy recibió el cariño que nunca se le debió negar.

DEFENSA
Rafa Navarro 90 minutos 7/10
Bruno González 90 minutos 4/10
Germán Pezzella 90 minutos 7/10
Alin Tosca 90 minutos 4/10
Riza Durmisi 90 minutos 5/10

Se mascaba la tragedia, viendo el rendimiento de la defensa en los últimos partidos y la racha goleadora de Kike García, delantero del Eibar, pero hoy todo iba de cara. El mencionado García estuvo bien sujeto, al igual que Sergi Enrich y tanto Bebé como Pedro León firmaron una actuación terrible, lejos de su mejor nivel. En el centro de la zaga el mejor fue, sin ninguna duda, Germán Pezzella. A pesar del golpe que recibió de Kike García el argentino firmó una actuación propia de sus mejores tardes, con contundencia y éxito en cada uno de los lances en los que se vio envuelto. Con el ex de River a este nivel se minimizan los riesgos, y el peligro de fallos se reduce. No le acompañaron Bruno y Alín Tosca, eso sí, pero por suerte sus fallos no fueron a más, y quedaron eclipsados por los aciertos. Al tinerfeño se le volvió a exigir demasiado con los pies, siendo en muchos momentos el encargado de dar el pelotazo hacia delante, al no haber movilidad ni opciones claras.

Por su parte, Tosca estuvo más dubitativo que nunca, siendo un rival asequible para cualquiera de los atacantes con los que se medía. Atrás quedó su buen debut ante el Barcelona, con el paso del tiempo ha demostrado que no está al nivel de un club medianamente competitivo de Primera División. En los laterales es donde se encuentran, casi siempre, las mejores actuaciones defensivas en cada jornada. El mejor de los dos carrileros fue Rafa Navarro, que parece haberse ganado definitivamente la titularidad, en detrimento de Piccini. Suya fue la asistencia del primero de los dos goles verdiblancos, un sublime centro que conectó con Jonas Martin. No fue lo único que hizo en el partido, gracias a su plena adaptación física a la categoría.

Ya no es un jugador de setenta minutos, ahora aguanta todo el encuentro y, además, lo hace aportando todo lo que sabe: seguridad defensiva y mucho peligro cuando ataca su costado. Todo ello con un sentido común apabullante, mejores ingredientes que la irregularidad y el nerviosismo que irradia su competencia Piccini. En la siniestra Durmisi volvió a la titularidad, pero su actuación no fue ni mucho menos excesivamente brillante. Percutió por su costado y no sufrió atrás gracias a un nefasto partido de Pedro León, pero lo más destacable que se puede sacar de su partido es una falta en la segunda parte cerca del larguero.

CENTRO DEL CAMPO
Rubén Pardo 84 minutos 6/10
Darko Brasanac 90 minutos 6/10
Jonas Martin 62 minutos 6/10

Sin Dani Ceballos, baja de última hora, muchos daban ya el partido por perdido. El Real Betis afrontaba su encuentro ante el Éibar sin su brújula, aquel que dotaba de sentido el caótico mapa futbolístico que representa el conjunto de Sánchez del Amo. Sin el utrerano, Jonas Martin se hacía con la titularidad y la justificaba en el primer minuto del encuentro, aprovechando el buen pase de Rafa Navarro desde el costado. La apuesta del entrenador madrileño daba sus frutos cuando todavía había gente entrando en el coliseo verdiblanco. Una hora de partido tuvo el galo para aportar fútbol, seguridad con el cuero y ciertas intenciones ofensivas en un equipo que sufriría, en mayor o menor medida, durante todo el encuentro.

Junto al ex del Montpellier los ya fijos Darko Brasanac y Rubén Pardo componían la tripleta de centrocampistas. El balcánico estuvo más visible en tareas grises, apareciendo menos en ataque que en otras ocasiones, pero con el mismo acierto e intensidad. Jamás acaparará todos los focos pero es un ‘currante’ del fútbol, y eso nunca sobra en un equipo tan limitado como el Real Betis. Rubén Pardo, de técnica sobradamente conocida, firmó uno de los partidos más acertados desde que viste las trece barras, con enorme criterio teniendo el cuero y un sacrificio sin balón bastante interesante para un jugador de sus condiciones. Ellos tres dieron la mitad de los goles verdiblancos, y se las apañaron para que el descanso a Ceballos se notase lo menos posible.

ATAQUE
Joaquín Sánchez 73 minutos 7/10
Álex Alegría 90 minutos 7/10

Otra baja de última hora, Rubén Castro, obligaba a Víctor a cambiar su pareja de atacantes. Con el canario fuera incluso de la convocatoria Joaquín volvía a la titularidad para acompañar a Álex Alegría, que tendría la tarea del gol en exclusiva ante la ausencia de Rubén y Sanabria. El extremeño volvió a dejarse la piel sobre el césped, imponiéndose en balones aéreos a una zaga con jugadores de tanta envergadura como Florian Lejeune, Iván Ramis o Gálvez. Le faltó el gol, y lo tuvo en la jugada que acabó con el tanto de Ceballos, pero el utrerano decidió chutar -sabiamente- en lugar de abrirla al costado.

Lo dio todo y acabó exhausto, evidenciando sus méritos para ser el nueve titular del equipo por delante de Tonny Sanabria, por muchos millones que el paraguayo costase en verano. Junto a él Joaquín demostró que ha ido mejorando el tono físico con el paso de las semanas, firmando un encuentro de nota ante un rival tan complicado. Ya en Gran Canaria, a pesar del resultado, se le veía con más chispa, y hoy lo confirmó con un encuentro lleno de movimiento, asociación y peligro. Otro de los pesos pesados del equipo que ha sido injustamente pitado, y que hoy se ha llevado una merecida ovación.

SUSTITUCIONES
Dani Ceballos 28 + 3 minutos 7/10
Ryan Donk 17 + 3 minutos 5/10
Petros Araujo 6 + 3 minutos -/10

A partir del segundo cambio, el beticismo empezaba a temerse lo peor, dado el tinte de los mismos. Dos jugadores de corte defensivo, especialmente el primero, hacían presagiar un sufrimiento que, al final, no llegó a ser tal. Antes de eso Dani Ceballos salía al verde para jugar su partido número cien con las trece barras. Un centenario que redondeó con el gol que sentenciaba el partido, y que no anotaba desde hace ya más de un año.

El utrerano salió y parecía no arrastrar ningún problema, jugando de la misma forma que en sus mejores tardes. Un tanto que le hace estrenarse esta temporada, y que supone una nueva actuación para enmarcar de un futbolista que es medio Betis. Ryan Donk y Petros salieron al campo por Joaquín y Rubén Pardo, sin mayor incidencia en el juego que el trabajo en los últimos minutos ante el estéril arreón de los de Mendilibar. En el caso del holandés incluso apareció en algún inicio de jugada.

Escrito por

Periodismo. Redactor en Beticismo.net y en 'Estilo Betis Viernes' de NeoFM [90.4 FM L/V 20:30-22h]. Mucho escrito, cada vez más hablado, pero siempre con el mismo respeto por lo que amo.