Víctor se olvida del Villamarín

Desde luego a Víctor Sánchez del Amo no se le puede reprochar falta de carácter, y es que pese a jugar su partido más difícil como técnico bético tras la nefasta racha verdiblanca no modificó ni un ápice su idea. La grada le pide que arriesgue más, e incluso la baja de Ceballos invitaba a tomar ciertos riesgos para compensar su peso en fase ofensiva, pero ninguna circunstancia quebranta la fe del técnico madrileño en sus ideas. Es más, a sabiendas que la entrada de Donk por Joaquín se le iba a costar pitos, se atrevió a ello. Hoy, desde el minuto uno le sonrió la suerte y el Betis, mucho tiempo después, vuelve a celebrar una victoria que pasamos a analizar.

Asumía Víctor riesgos al no asumirlos porque el Villamarín esperaba de uñas. De hecho en el primer periodo la localía fue un hándicap para los verdiblancos, pues la grada no perdonaba un error. Si ya la circulación y la salida de balón bética es mejorable, con nervios y castigos desde la grada mucho más. El Betis disfrutaba de ventaja en el marcador pero no lograba juntar dos pases ante un Éibar que vivía en campo contrario aunque sin generar mucho peligro.

Sin juego colectivo alguno, el Betis fue las conducciones de Rafa Navarro – cada día más productivo y atrevido – y Joaquín. De hecho al gaditano se le ha visto mucho más fino físicamente que en encuentros anteriores. Gracias a estos dos el Betis pudo inquietar y salir, porque desde los envíos en largos, pese al dominio de Alex Alegría apenas pudo gestar algo.

Tras el paso por los vestuarios el conjunto de Sánchez del Amo fue más atrevido y vertical. Dio unos pasos al frente y el equipo empezó a juntar pases en campo contrario. A las subidas de Navarro se le unió Durmisi en el sector opuesto y Joaquín encontró aliados cercas a los que pasar el esférico. Atacar más le permitió al Betis no sólo defender menos, sino hacerlo mejor, pues como viene siendo habitual los verdiblancos se siente más cómodo mordiendo que esperando en la frontal.

Una vez más el Betis de Víctor se mostró como un buen equipo neutralizando a su rival, pero mejorable dañando sus debilidades. En esta ocasión la puntualidad y el acierto en la anotación permitieron una tarde plácida en el Villamarín.

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Uno de tantos béticos que sufren y disfrutan desde la lejanía. Periodista deportivo. Apasionado del balompié y de todo lo que sucede sobre el verde. Piensa que podría vivir sin el gol, debido a su fascinación por todo lo que sucede en el juego: movimientos, espacios, etc. Esa fascinación es la que pretende reflejar en sus artículos. Eso si, nada como explicarlo con el sabor de las deliciosas victorias verdiblancas. Siempre ha pensado que lo sueños son mentiras que un día deja dejan de serlo.