Rafael Salas: «En el Betis se actúa por impulsos»

Rafael Salas ha irrumpido en la actualidad del Real Betis Balompié como un elefante en una cacharrería. Hasta hace poco, este abogado sevillano formaba parte del consejo de administración liderado por Ángel Haro José Miguel López Catalán, a quienes pretende arrebatar el control del club en la junta extraordinaria de accionistas del próximo 29 de junio. Una decisión que le ha costado duras críticas de quienes creen que esto no hará más que avivar la inestabilidad en torno al club.

Relegado a un segundo plano, casi como el resto de consejeros, Salas ha decidido dar un paso al frente y liderar el enésimo renacimiento del club de la Palmera tras una nueva temporada de sinsabores y decepciones. No escatima en esfuerzos a la hora de promocionar su candidatura, Arriba Betis Campeón, desde la que auguran una reñida batalla frente a Ahora Betis Ahora. Para decantar la balanza podría necesitar el apoyo de un personaje por el que gran parte del beticismo no guarda un gran cariño: Manuel Castaño.

El ya exconsejero afronta esta entrevista con Beticismo.net pocas horas antes de que Quique Setién aterrice en Sevilla, algo que no parece preocuparle demasiado, como tampoco parecen llamarle la atención las continuas referencias del actual presidente verdiblanco hacia su persona en estos días de campaña. «Sólo he ido a LaLiga una vez, a un acto de Unicef, cuyo partido acogimos en el Benito Villamarín», se limita a decir cuando le preguntamos al respecto.

Sin embargo, son otros aspectos los que nos interesa tratar con él, especialmente los relativos a su proyecto deportivo y sus promesas de autoexigencia y mimo por el trabajo realizado en la Avenida de Italia. Las mismas que su ahora contrincante esgrimió en su momento. Pero Rafael Salas nos asegura que él poco o nada tiene que ver con Ángel Haro, pese a haber trabajado a su lado. Queremos conocer sus argumentos y convicciones de primera mano en un momento crucial para la entidad heliopolitana.

IMG_4822

¿Está siendo dura la campaña?

Sí, dura, pero lo que imaginaba, lo que estaba previsto.

¿Tiene constancia de los apoyos que tendrá el próximo 29 de junio por ahora?

Acuerdos como tal no tengo con nadie, sólo pido el voto. Según los datos que manejamos, vamos a llegar muy parejas ambas candidaturas. Insisto en que los 2.500 béticos que ostentan 11.600 acciones son los que decantarán que haya un presidente u otro. El bético de base de una, tres u once acciones será el que decida. De hecho, fue uno de los motivos fundamentales por los que di el paso de crear esta candidatura.

Un apoyo clave, sin duda, puede ser el de Manuel Castaño. Usted espera que él le escuche y le apoye. ¿Ha podido transmitirle su proyecto?

Todavía no he hablado con él. Quedan más de 30 días para la junta. Manuel Castaño es bético, le duele el Betis y creo que mi proyecto mejora bastante lo que hay. Estoy convencido de que le va a gustar. En cualquier caso, insisto en que no voy a pactar con él ni con ningún otro accionista. Espero que me voten porque lo que traigo es bueno para la entidad. Le garantizo a los béticos que el Real Betis Balompié no se va a volver a arrastrar sobre un campo de fútbol.

¿Cómo garantizaría usted eso si fuese presidente? ¿Cómo se garantiza algo así desde el palco?

El consejo de administración tiene que transmitir hasta al utillero de cantera el proyecto, cómo quiere que juegue el equipo, la realidad de lo que se siente siendo del Real Betis Balompié y meter ese ‘veneno’ bético que no existe hoy. ¿Perderá partidos el equipo? Claro, pero la lucha, la entrega y la disciplina, tanto dentro como fuera del campo, van a existir. Se va a exigir. Por eso no se van a arrastrar; quien lo haga no jugará. Esto es una cadena: si desde arriba se transmite esa pasión hacia abajo, se abraza un proyecto y las personas se identifican con ese proyecto, le garantizo que el concepto de arrastrarse sobre el campo no existirá. El bético saldrá del estadio sabiendo que su equipo ha luchado, y ahí sí está el manque pierda. Yo considero que el manque pierda es una exigencia que permite, aunque pierda mi equipo luchando, seguir siendo del Betis.

Cuando presentó su candidatura insistió en tres conceptos que también han pronunciado asiduamente Ángel Haro y José Miguel López Catalán desde que anunciaron la suya: «cantera», «exigencia» y «proyecto». ¿Qué le hace a usted diferente de ellos?

El proyecto Ahora Betis Ahora, fundamentalmente, pretendía unir a todos los béticos contra lo que no se quería. Eso era muchísimo más importante que cualquier proyecto. Yo entendía que había un proyecto, pero durante el año y medio que he sido consejero yo no lo he visto. Por eso mantengo que sólo sería la continuidad de lo que ya hay. Las personas que hay al frente de ABA son las mismas que en septiembre de 2015, a excepción del área de Marketing, donde han puesto al señor Ramón Alarcón. Pero el personal de Comunicación es el mismo, el director general es el mismo, el director de asesoría jurídica es el mismo… La estructura del club es exactamente la misma. Cuando uno trae una idea tiene que hacer cambios, y yo no he visto ninguno. Sinceramente, hubiera votado a ABA aunque no hubiera habido exigencia en aquel momento; el resto de béticos, exactamente lo mismo. La diferencia fundamental es que yo sí traigo un proyecto, y yo, que he estado dentro, puedo decir que en el club se actúa a impulsos. Ellos presentaron a Serra Ferrer como vicepresidente deportivo, aunque seguimos esperando que nos expliquen en qué va a consistir el proyecto deportivo.

Según palabras de Ángel Haro, Lorenzo Serra Ferrer vendría a cubrir las carencias que el consejo tiene en cuanto a conocimientos futbolísticos, ¿no?

Pero yo hablo de un proyecto deportivo con unas características básicas. Tendrán que ser Miguel Valenzuela y Alfonso Pérez quienes expliquen los detalles técnicos, pero la base sería una columna vertebral, unos jugadores contrastados en la Liga española, un entrenador que abrace nuestra filosofía de una mentalidad ganadora… Yo eso aún no lo he escuchado (de ABA). Sobre los impulsos: ellos han fichado a Quique Setién, cuya figura aparece cuando Serra sólo lleva aquí tres días. Serra Ferrer dijo a su llegada que tenía que hacer inventario y valorar las necesidades de la plantilla antes de tomar decisiones, lo que me hace pensar que el fichaje de Setién no ha sido consensuado con él. Y si lo ha sido, que lo expliquen, que para mí es importante. También se desliza lo de Sergio León, que aún no es oficial. Yo sí tengo un listado de futbolistas con los que estoy trabajando, desde hace tiempo. Mi problema es que soy candidato y es complicado firmar a un futbolista. De aquí al 29 de junio queda tiempo para desvelar algunos nombres, y las negociaciones -algunas- están bastante avanzadas. Voy a intentarlo, pero no puedo comprometerme a dar esos nombres, aunque nuestra planificación sí está hecha. Se han detectado los perfiles que queremos y se han buscado futbolistas que los cumplan, con nombre y apellidos. Intentaré darlos para que el bético vea que yo no vendo humo. Jamás venderé falsas ilusiones.

¿En qué momento surgen sus diferencias con los actuales consejeros delegados del Real Betis Balompié?

Con la configuración del propio consejo, al comienzo del proyecto ABA. Si bien ha sido una relación con mejores y peores momentos. Yo les comenté que me hubiera gustado ver a otras personas, aunque lo importante no era aquello entonces; ya tendríamos tiempo más adelante de configurar un consejo más ‘futbolero’ y profesional. El propio Haro consideraba mi postura mucho más coherente que la de Juan Carlos Ollero, con quien he tenido diferencias, obviamente, y al final tuvo que salir. En el mes de febrero de 2016 se nombra consejeros delegados a Haro y Catalán, con lo que yo estaba de acuerdo, pues entendía que el Betis necesitaba que alguien tirara del carro y no hubiera retrasos burocráticos.

¿Pero qué hechos concretos minaron su confianza en ellos?

En primer lugar, la contratación de un director deportivo sin consensuarlo con el resto del consejo de administración. En segundo lugar, los poderes y el estatus quo otorgados al director deportivo sin consultarlo con el consejo.

¿No estaban el resto de consejeros de acuerdo con la llegada de Miguel Torrecilla?

Es que no pudimos estar en contra; sólo fuimos informados. El consejo de administración no pudo votarlo. Yo le dije al señor Haro y al señor López Catalán que me hubiera gustado participar en la elección de un director deportivo. Y ellos podrán decir que yo me reuní con Felipe Miñambres, pero fue sólo una vez, en Madrid, y habló más el señor López Catalán que yo. Ángel Haro me dijo que él no podía ir, por eso fui yo.

¿Ésa fue su primera diferencia con ellos?

Las primeras diferencias empiezan ahí, pero la más grande fue cuando me reuní con Miguel Torrecilla, quien me dijo que él iba a ser la persona que iba a planificar y tomar las decisiones pertinentes. Yo le dije «mire usted, pero el club tiene mucho que decir en esas decisiones», a lo que él me respondió que «a mí me han contratado con estas funciones».

¿Qué alternativa sugiere usted en lo que a dirección deportiva se refiere?

Un comité deportivo integrado por gente de la casa, que es lo que yo venía pidiendo, y parece que lo van a empezar a hacer con Serra Ferrer. Yo lo pedía porque el señor Torrecilla venía del Celta y, antes, del Salamanca, por lo que puede saber lo mismo del Betis que nosotros del Deportivo de La Coruña. En cuestiones técnicas el señor Torrecilla me parece perfecto, pero nadie le dijo que llevábamos siete años sin ganar y que el Betis no puede construirse en cinco años. Porque él me hablaba de un proyecto a cinco años, y yo le dije que «el Betis no tiene tiempo, Miguel, no podemos hacer un equipo a cinco años». Mi proyecto está basado en el corto plazo: ¡el Betis tiene que ganar el año que viene!

¿Tiene el Betis la capacidad económica suficiente para ello?

Con 18 millones de euros -lo que gastaron el año pasado-, se lo garantizo. Estoy convencido de que con esa cantidad se puede hacer un equipo mejor que éste, decimoquinto.

IMG_4748

El legado que ha dejado Miguel Torrecilla en el Celta de Vigo, pese a esta mala campaña del Betis, le avala por ahora. ¿Cree de verdad que hace falta ser bético para hacer un buen trabajo?

Si el Real Betis Balompié estuviese perfectamente consolidado, probablemente no, pero tras siete años en esta situación, como alguien no le enseñe lo que es esto, estamos perdidos. El Celta de Vigo es un equipo de fútbol; el Betis es un sentimiento y una pasión que tienen un equipo de fútbol. Así, al igual que la mayoría de la gente que conozco, considero yo al Betis. Es mucho más que un club. El Celta es un magnífico equipo de fútbol. Ellos tendrán su identidad e idiosincrasia, pero no son las del Betis. El Betis no tiene cinco años.

Es un hecho que el Betis lleva años dando bandazos. ¿No puede haber sido la carencia de un proyecto a largo plazo uno de sus grandes problemas?

No lo creo.

Entonces es usted un… ¿resultadista?

El Betis necesita, a corto plazo, ganar, ganar y ganar. No hay otro proyecto. Y para ganar, lo que necesito, es la filosofía de identidad de todos los que estén en el club y hablar con los técnicos y pedirles variables técnicas y tácticas que nos faciliten ganar. En el corto plazo hay que tomar decisiones para después poder construir a largo plazo.

El Celta de Vigo ha llegado a dos semifinales este año tras un largo recorrido… ¿Sugiere usted que el Betis pueda igualar eso el año que viene con su proyecto deportivo?

No, sino el día que el Betis recupere la identidad bética y se la inculque a la plantilla, que se establezca una columna vertebral y una mentalidad ganadora, y se firmen futbolistas contrastados. Puede conseguirse en cinco años, pero el bético no tiene tiempo ya. Estamos hartos de estar hartos. Hay que hacer algo; si no, recemos para no volver a Segunda División.

Si usted ganase, ¿en qué situación quedaría Miguel Torrecilla?

Seguiría siendo director deportivo.

¿Durante cuánto tiempo?

Ahora mismo tiene tres años de contrato.

¿Y usted los respetaría?

Si Torrecilla quiere y se adapta a nuestro proyecto y nuestra forma de trabajar…

¿De qué tipo de adaptación estamos hablando?

Ocupando el puesto de director deportivo, pero aceptando los perfiles de futbolistas que nosotros le pidamos y ayudándonos a lograr el mejor acuerdo posible.

¿Sería usted quien plantease esos perfiles?

No, sino el comité deportivo.

En el que estará Alfonso Pérez Muñoz…

Acompañado de Miguel Valenzuela, yo como presidente y dos personas más.

Y dicho comité estará por encima de Miguel Torrecilla, deduzco.

No se trata de estar por encima. Es evidente que será escuchado en cuanto al perfil de futbolista que necesitamos, y consensuaremos con él. Si él no acepta esta forma de trabajar no podré contar con él, pero creo que es incluso bueno para él que cuente con un equipo de profesionales. Quiero escuchar su opinión, por supuesto, y se tendrá en cuenta. Pero lo que espero de él es que, con los perfiles que se le den, salga al mercado y traiga dos o tres futbolistas por puesto para elegir entre todos la mejor opción.

Alfonso puede ser bético, pero no tiene experiencia liderando proyectos deportivos. Además, Miguel Valenzuela lleva seis años apartado del mundo del fútbol. ¿Valora más el criterio de ambos que el de Miguel Torrecilla, un profesional contrastado aunque no bético?

A la hora de detectar las necesidades deportivas de la entidad, sí, indudablemente. Miguel Torrecilla ha traído nueve futbolistas, ¿a usted le gustan?

Me reservo mi opinión, si me lo permite.

Bueno, pero si usted me pregunta qué pesará más a la hora de definir esos perfiles, sepa que pesará mucho más el criterio del comité deportivo. Pero esto es una organización humana y queremos que sume todo el mundo. Vamos a escuchar a Miguel Torrecilla; no pongamos límites. Estoy convencido de que abrazará este proyecto deportivo.

¿Lo hará también Lorenzo Serra Ferrer?

Creo que podría sumar, pero él ya ha dicho que se iría si yo gano.

Usted criticó las «prisas por fichar» del actual consejo de administración. Cuando se celebre la junta aún no habrá empezado la pretemporada, pero faltará poco. En años anteriores se le pedía celeridad al club en la planificación, pero su candidatura pide paciencia ahora. ¿No puede eso mermar las posibilidades de éxito del Betis de cara al próximo curso?

También se pueden perder oportunidades en verano por haber fichado en junio. Yo en absoluto solicitaré que no se planifique, porque la planificación dura todo el año; para eso está, por ejemplo, el mercado invernal: para corregir los errores. Lo que no me parece acorde con un momento de ‘elecciones’ es que se cierren esos fichajes. Yo estoy intentando cerrar preacuerdos. ¿No puede hacer eso el presidente actual y firmar el 1 de julio? Porque, igualmente, no va a poder firmarlo hasta el 1 de julio. Si se anuncian antes, son medidas electoralistas para mí. Pero, como le dije al señor Haro, si él cree que es bueno para el Betis, que haga lo que crea. Si yo gano y esos futbolistas no encajan en mi proyecto, no me va a temblar la mano al decirles que no me valen.

Si tanto le preocupa este asunto, ¿por qué no pidió la junta antes?

Porque el Betis se estaba jugando la permanencia.

Pero usted conoce los plazos de convocatoria de una junta extraordinaria; debió imaginarse que esta situación se pudiera dar.

Por encima de que yo gane o no gane está que el Betis permanezca en Primera. Jamás pondría en peligro la estabilidad del Betis.

Pero llevaba semanas ‘rumiándose’ que usted se presentaría. Si estaba tan convencido de las carencias del club y conocía los plazos, también intuiría que la junta se celebraría cerca de la pretemporada si no la solicitaba antes, ¿no?

Pero el Betis se salvó matemáticamente una semana antes de la Feria de Abril. En ese momento le dije a Ángel Haro que quería que se celebrase la junta. Esperé a que la salvación fuese matemática; para mí era fundamental. No quería plantearla antes por si provocaba cualquier tipo de desestabilización, que se pensase antes en la junta que en lo que ocurría sobre el campo. ¡Podríamos habernos ido al 15 de julio! Los plazos son los que son. Además, yo pedí que fuera antes del 29 de junio; concretamente, el día 22.

¡Pero son sus rivales! Podían escoger -aunque desconozco la estrategia de ABA– una fecha que comprometiese su proyecto en caso de que usted salga elegido. ¿No lo pensó?

Él me habló, en principio, de la primera semana de julio, a lo que yo respondí que era muy tarde. Escogieron finalmente el 29 de junio. Ya he explicado por qué no la solicité antes.

¿Qué opinión le merece el acuerdo alcanzado entre el club y Bitton Sport?

Me parece un mal que le hace falta al Betis. Es malo desde el momento que provoca una ruptura accionarial. Se ha bloqueado el 51% y el 49% restante no está contento entre sí; empiezan a haber diferencias, se rompe esa estabilidad accionarial. Además, (Luis Oliver) es un presunto delincuente y, de una forma u otra, se le está facilitando no entrar en prisión si hubiera cometido algún delito. También es caro: diez millones de euros. Pero si todas esas maldades las pongo en una balanza respecto a la posibilidad de que en el Betis, durante cinco años, se deje trabajar, se ve compensado. Es un mal que nos hace falta.

De la candidatura de Ahora Betis Ahora criticó sus «cortinas de humo», supongo que refiriéndose al fichaje de Lorenzo Serra Ferrer…

Que lo presenten el mismo día que yo solicito la junta extraordinaria… Aunque están en su derecho. Pero el propio señor Serra Ferrer dijo que tenía que hacer inventario y estudiar la plantilla; yo ya lo he hecho. Si él ha venido sin haber estudiado la plantilla, dígame si mi deducción no es lógica: que se trata de una cortina de humo, de una huida hacia delante.

¿Diría usted que es un reclamo electoral?

Sí, desgraciadamente.

¿Y por qué no lo es Alfonso Pérez Muñoz?

Porque Alfonso no es la persona que va a tomar las decisiones, sino que formará parte de un equipo de trabajo.

Formará parte de un comité deportivo, como Lorenzo Serra Ferrer, ¿me equivoco?

Él es vicepresidente deportivo. Yo no traigo ninguno. Cuando nos expliquen exactamente cuál es su misión, podré tener mi opinión al respecto. Yo valoro en función de los hechos que han ido sucediéndose: se presenta el mismo día que solicito la junta, en la rueda de prensa dice que tiene que hacer inventario y, además, dice que se va si pierden Haro y Catalán cuando ya había dicho que venía al Betis. Si eso no es electoralista…

Pedro Buenaventura y varios miembros de la cantera verdiblanca finalizan el próximo 29 de junio. ¿Teme que Haro y Catalán puedan renovarlos antes de la junta para complicar su proyecto si gana?

Yo no temo nada. Si creen que lo mejor es que siga Pedro Buenaventura, que siga, pero que lo hagan en conciencia. Si gano, ya valoraré si es lo más oportuno. Yo he sido consejero de cantera 40 días. Se me nombró el 7 de febrero, y me gustaría que quedase claro por si se me achaca que la cantera sea un desastre. Sólo fueron 40 días en los que me reuní con personal y técnicos de la cantera, además de comprobar el abandono absoluto de la filosofía de cantera que tenía el Betis.

¿Qué le hizo darse cuenta de eso?

No descubro nada si digo que el Betis ‘B’ tiene que pedir permiso para entrenar en un campo de césped. El primer equipo tiene los dos de la ciudad deportiva y el estadio a su disposición. Creo que el filial debería tener oportunidad de entrenar en césped sin pedir permiso, y que sea el primer equipo el que pida permiso por problemas de lesiones o algo similar. Son detalles, pero demuestran que la cantera no está siendo cuidada como debe.

¿Qué le diría a los béticos que están tan hartos de estar hartos, como lo está usted?

Que he dado un paso muy importante en mi vida, porque creo en lo que estoy haciendo. Creo que soy capaz de mejorar esta entidad, hace falta ese ‘veneno’. Y los béticos tienen la oportunidad, por primera vez desde que el Betis se convirtió en una S.A.D., de poder elegir entre dos opciones totalmente válidas. Que elijan la que crean que es mejor para el Betis, porque el Betis necesita empezar a reconstruirse cuanto antes.

IMG_4791

Escrito por

<p>Licenciado en Periodismo por la Universidad de Sevilla. Responsable de la dirección periodística y las redes sociales de Beticismo.net. Redactor en Medina Media Andalucía. Autor del libro ‘La década perdida’.</p>

  • Niloperasnioliveres

    Lamentable el tipo, al que Hugo Galera pone en escena para hacer el ridículo mientras él se queda a buen recaudo. Valenzuela, Alfonso que cobra por coger un teléfono… Pobre Betis.