Rafael Salas se presenta con pasión, ganas y contradicciones

Rafael Salas y su equipo de Arriba Betis Campeón se presentaron ayer ante los béticos hablándoles de tú a tú. De aficionado descontento a aficionado descontento. El éxito del acto se basó más en eso que en las propuestas, puesto que muchas, como ahora analizamos, entraron en importantes contradicciones. Pero es innegable que supieron llegar a al aficionado, al menos a buena parte de ellos, y que fueron capaces de transmitir que otras formas de obrar, más pasionales como ellos defendían, son posibles. Analizamos lo propuesto y comentado durante el acto:

Sin lugar a dudas todos los elogios se los llevó Miguel Valenzuela. El ex director de cantera habló con naturalidad y corazón – bético – en mano y no dudó en resaltar su anterior etapa en el club, poniendo en entredicho el resto de gestiones de cantera hasta el punto de cuestionar la capacidad de los actuales entrenadores de los escalafones verdiblancos. Aun así, se vio obligado a rectificar sobre la etapa de Luis Fradua cuando un aficionado la recordó que algunas de sus propuestas ya las intentó implantar éste. De hecho, acabó defendiendo y afirmando que miembros de aquella dirección serían contratados de salir su candidatura victoriosa. Miguel Valenzuela habló de mejorar y profesionalizar la red de captación, aunque al mismo tiempo dejaba caer que cubriendo gastos más un carnet y un chándal tendría a gente dispuesta a recomendar jugadores para el Betis. Tras poner en duda otro aficionado dicho modo de trabajar rectificó sus palabras. El técnico de la cantera habló de ”meter veneno bético” a los jugadores, inculcarles beticismo y competitividad, sin hacer discriminación de edades en ese sentido, corriente bastante contraria a la que actualmente impera, donde se recomienda en ciertas etapas no priorizar ni presionar para que los resultados se impongan a la formación. Sí que habló durante su comparecencia de que el Betis estaría regido por una metodología general que se dividiría en tres etapas: formación, desarrollo y para preparar a los jugadores para la élite.

Por otro lado, mientras Valenzuela hablaba de profesionales sumamente contrastados para la cantera bética comentaba que apostaría por ex jugadores para que dieran entrenamientos específicos. Un ex centrocampista bético enseñando a los actuales centrocampistas de la cantera. También dejó otra contradicción al afirmar que había que aislar en cierto modo a los jugadores de la presión de los padres y representantes, cada uno con sus intereses, pero insistía una y otra vez que había que presionar a los jugadores para ganar. Interesante fue su propuesta para errar en los menos posible en los jugadores que se marchan del club, afirmando que dicha responsabilidad no será sólo del entrenador, sino que será consensuada por diferentes técnicos. Por último, una propuesta tan interesante como vacía como él mismo reconoció, la de impedir que jugadores de la cantera sin contrato profesional se marchen del club dejando poco dinero en las arcas béticas. En definitiva, Valenzuela fue el más convincente, pero no por las propuestas, sino por el conocimiento que exhibió de la actual situación de las categorías inferiores y por su vehemencia al hablar. Exhibió nervios, posiblemente en alguna ocasión le jugaron una mala pasada.

En el plano deportivo Alfonso dejó dudas. Insistió tanto él como Salas que el Betis no le entregará las llaves a una sola persona para que haga y deshaga como a su parecer hicieron Eduardo Maciá y Miguel Torrecilla, sino que todas las decisiones serán consensuadas por un comité de fútbol, pero al mismo tiempo hablaban de una red de ojeadores que no seguirían las mismas ligas. Por tanto, cabe hacerse las siguientes preguntas: ¿Cómo iba a saber el que sigue la liga española cómo juega el lateral que recomienda el ojeador de la liga brasileña? ¿Está más capacitado Alfonso o algún consejero en la liga danesa que el ojeador de la liga danesa sobre un jugador de dicho campeonato? Además, cabe recordar que los dos ex directores deportivos manifestaron en multitud de ocasiones que todos los jugadores que llegaron lo hicieron bajo la aprobación y bajo el conocimiento exhaustivo de sus cualidades de todos los mientras de la secretaría técnica. Y con la aprobación del entrenador del primer equipo, claro.

En el apartado económico se mostró gran preocupación. Sólo al final de la comparecía se fue coherente con esta afirmación, dejando caer que buena parte de los jugadores que llegarían con ellos, en Arriba Betis Campeón, serían cedidos. Aun así, no dudaron en criticar posibles ventas, en prometer una importante bajada en el precio de los abonos y en reconocer el, para ellos, enorme potencial económico del Betis. No se comentó ningún plan de actuación para atajar la “preocupante situación económica”.

Rafael Salas fue contundente en su turno de palabra. Insistió en que se impusiera orden, disciplina y exigencia. Veneno bético, en definitiva. Como decíamos habló al bético de frente, pero no evitó caer en frases vacías y agradables al oído de béticos cabreados. Por ejemplo, habló de echar a jugadores que no compitieran, que no jugaran más, dejando caer que impondría su criterio al del entrenador. Por otro lado, sus propuestas para que los reclamos de la afición lleguen con mayor facilidad al club sí se mostraron factibles, como el defensor del bético elegido por los béticos, o un comité de expertos en diferentes disciplinas.

Por último, a la presentación de la candidatura Arriba Betis Campeón le faltaron periodistas, o al menos periodistas que preguntaran. Las réplicas fueron todas de aficionados, siendo éstas preguntas de personas que no dudaron en mostrar su apoyo a la candidatura, o al menos su disconformidad notoria con la otra. Arriba Betis Campeón, enseña sus cartas, en el turno de Haro y Catalán.

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<p>Uno de tantos béticos que sufren y disfrutan desde la lejanía. Periodista deportivo. Apasionado del balompié y de todo lo que sucede sobre el verde. Piensa que podría vivir sin el gol, debido a su fascinación por todo lo que sucede en el juego: movimientos, espacios, etc. Esa fascinación es la que pretende reflejar en sus artículos. Eso si, nada como explicarlo con el sabor de las deliciosas victorias verdiblancas. Siempre ha pensado que lo sueños son mentiras que un día deja dejan de serlo.</p>