María Pry, una mujer en un mundo de mujeres

Hace tiempo que el fútbol dejó de ser un deporte de hombres. Sólo hace falta echar un vistazo a cualquier grada de Primera o Segunda División para darse cuenta de que cada vez son más las mujeres que acuden a los partidos, animan a su equipo y participan del espectáculo que es este deporte. Si bien los salarios siguen dejando mucho que desear, los buenos datos de asistencia de público en los encuentros de la Liga Iberdrola o el creciente número de medios que cubren el deporte femenino son un buen síntoma de que las mujeres -permítanme que obvie las palabras «chicas» o «féminas»- están conquistando, cada vez a un ritmo mayor, aunque muy lentamente todavía, el espacio que les corresponde como deportistas que son.

Pero, como en casi todo lo relativo a la igualdad, siempre hay un ‘pero’, y no es otro que las constantes zancadillas que sufren las mujeres y los homosexuales en los despachos de los estadios, las canchas y las pistas. Lejos de aprender del ejemplo de Corinne Diacre, la primera entrenadora de un equipo profesional masculino, el Clermont Foot, los clubes parecen empeñados en perpetuar el absurdo status quo que el hombre posee, de forma totalmente injusta, respecto a la mujer en el deporte de élite. Y María Pry, entrenadora del Real Betis Femenino, es el triste -y ahora entenderán por qué- ejemplo de ello.

La técnica verdiblanca acaba de renovar su contrato con el conjunto heliopolitano, al que llegó en 2012, convirtiéndose en la piedra angular del único equipo que ha mantenido una trayectoria ascendente en el seno del Betis en la última década, incluyendo un ascenso y una cómoda permanencia en la primera temporada de las verdiblancas en la máxima categoría del fútbol femenino español. A sus 32 años, Pry no sólo puede presumir de estos logros, sino también del ‘honor’ de ser la única mujer que dirigirá un equipo de la Liga Iberdrola desde el banquillo la próxima temporada.

Su buen hacer le ha hecho merecedora de seguir al frente del Real Betis hasta 2019. Una suerte -visto lo visto, podríamos llamarla así- de la que no podrán disfrutar dos de sus compañeras de profesión, Milagros MartínezMaribel Márquez, apartadas de sus responsabilidades en el Nexus Albacete y el recién ascendido Sevilla F.C., respectivamente. La primera permanecerá en el Carlos Belmonte como scout y coordinadora; la segunda, pese a devolver al eterno rival de las verdiblancas a la élite, ha sido destituida tras el nombramiento de Amparo Gutiérrez como coordinadora. Ambas, para más inri, han sido sustituidas por hombres.

Ni siquiera el Valencia C.F. -con Jesús Oliva– o el F.C. Barcelona -con Fran Sánchez– han tenido el valor de reemplazar a sus antiguos entrenadores por entrenadoras, de dar algunos pasos al frente, lógicos para alcanzar esa igualdad o equidad que, por pírrica que sea aún, debemos alcanzar tarde o temprano. No sólo en el deporte, sino especialmente en nuestra sociedad, pues ambas metas van de la mano. Por ello, el ejemplo de Pry -que con su buen hacer ha conseguido atraer al proyecto bético a jugadoras de la talla de Priscila BorjaVirginia García– debe servir de advertencia a los aficionados y aficionadas, pues en nuestro fútbol parece seguir primando el sexo sobre los méritos.

Al menos esta vez, el Real Betis Balompié está siguiendo el camino correcto. Ojalá cunda pronto su ejemplo.

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Licenciado en Periodismo por la Universidad de Sevilla. Responsable de la dirección periodística y las redes sociales de Beticismo.net. Redactor en Medina Media Andalucía. Autor del libro 'La década perdida'.

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  • Magnífica noticia su renovación, no tanto por el hecho de ser mujer, que también, , como por su valía profesional.

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