Centrocampistas de Poyet con Quique Setién

“Hay jugadores que corren demasiado. Tienen que pensar más. Poco a poco irán asimilando lo que pueden hacer en el sistema” comentaba hace unos días Quique Setién. Así entiende él el fútbol; en el juego de posición que él defiende el jugador tiene que pensar más que correr, pues en muchas ocasiones esperar en una determinada posición será más beneficioso para el equipo. Esta afirmación no es casual, y es que el técnico del Real Betis se ha encontrado con centrocampistas con más tendencia a correr que a esperar, centrocampistas más óptimos para otro modelo de juego, así que al ex de Las Palmas no le queda otra que, al menos con algunos(s), inculcarle(s) su idea de juego.

Brasanac, Jonas y Fabián son jugadores de poca pausa, al igual que lo era Petros. Se sienten más cómodo en el vértigo, atacando espacios. Son jugadores de zancada fuerte y de fútbol vertical. Ésto no quiere decir que no sean válidos para el técnico bético, sin ir más lejos el propio Ceballos mejoró mucho en éstos conceptos la temporada pasada, pero qué duda cabe que, para convencer al técnico cántabro, tendrán que frenar un poco su juego, que no su progresión.

En el primer amistoso de la temporada se pudo ver como hay jugadores que han respondido mejor al nuevo modelo de juego que otros. Sin entrar a valorar la calidad de las acciones, pues estando en pretemporada ésto es absurdo, sí fue llamativo que Quique Setién confiara en Brasanac como mediocentro y, por tanto, como jugador más posicional y retrasado del triángulo por el que apostaba en la medular. Tal fue así que el serbio exhibió una pausa nonata vestido de verdiblanco. En cambio, Jonas como interior fue un jugador muy incisivo en el ataque de espacios, pero poco colaborativo en la elaboración, tanto que los extremos participaban más en la construcción que él. El francés tiene pie y cabeza para ser lo que Setién espera, pero por ahora se ha visto el Jonas más delantero, el de final de temporada, y eso puede que cuadre poco con lo que su nuevo técnico requiere para la medular.

Por otro lado, problema de Fabián no es tanto de adaptación como se acierto. Las condiciones parece tenerlas, y al igual que ocurre con Camarasa es un jugador hibrido, adaptable a discursos muy diferentes, pero al canterano le falta acertar con el esférico en los pies, ser un jugador más consistente pues la posición lo demanda, y con el modelo de Quique Setién aún más. Es tiempo de mejorar y adaptarse, tanto Fabián y el resto con el técnico bético como viceversa. Mientras tanto, el club sigue negociando y rastreando el mercado para dicha demarcación. La adaptación y la calidad con la que Setién cuente en esta zona marcará buena parte de su etapa en el banquillo bético.

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Uno de tantos béticos que sufren y disfrutan desde la lejanía. Periodista deportivo. Apasionado del balompié y de todo lo que sucede sobre el verde. Piensa que podría vivir sin el gol, debido a su fascinación por todo lo que sucede en el juego: movimientos, espacios, etc. Esa fascinación es la que pretende reflejar en sus artículos. Eso si, nada como explicarlo con el sabor de las deliciosas victorias verdiblancas. Siempre ha pensado que lo sueños son mentiras que un día deja dejan de serlo.