Análisis táctico del Real Betis – Valencia CF

La opinión generalizada es que ayer el Real Betis cayó goleado por la ausencia de Javi García, y desde luego que sin él la transición defensiva fue mucho más débil, pero hubo mucho más problemas que explican la superioridad del equipo che.

Marcelino se impuso con contundencia al lograr que los suyos fueran dueños de los espacios. Logró reducir el radio de acción de los verdiblancos y disfrutó de jugosos metros al contragolpe. Cuando el Betis tenía el cuero los espacios eran contados y donde el Valencia quería. Si ellos presionaban el Betis sufría saliendo y la tocaba en campo propio, y si esperaba un poco más atrás, los de Setién no pasaban del círculo central. Faltaba desequilibrio, no había rupturas que dañaran la zaga adelantada dispuesta por el técnico valencianista.

Se juega en pocos metros cuando el Betis disfruta del balón

Ante un equipo tan ordenado la capacidad de ruptura, de romper lo establecido, es capital, y el Betis ayer tuvo poco de eso. Sergio León era un falso extremo; es decir apenas estira el campo, aspecto muy necesario en este contexto. Poco de Barragán y no mucho más de Joaquín y Durmisi en el otro costado, de hecho exhibieron en varias ocasiones una compenetración mejorable. Sólo Guardado intentaba algo diferente con sus envíos en largo, pero los atacantes casi nunca se imponían a los zagueros en esas carreras al espacio.

Como decíamos, claro que se añoró la presencia de Javi García. El Betis se partía con facilidad. Se concedían demasiados espacios para un equipo con tanto potencial ofensivo como el Valencia, para muestra el partidazo de Carlos Soler y Gonzalo Guedes.  Pocas jugadas se cortaban en la medular, y casi todas en la frontal e in extremis. Varias de estas acciones, por cierto, las firmó Guardado. Lo cual deja claro que el problema no fue tanto el nombre de quien jugara como hombre más retrasado sino la ayuda que tenía, y Guardado tuvo poca. Fabián estaba más enfocado a la presión tras perdida, y Narváez apenas sumó sin el cuero.

Cuando el Valencia decide presioar suma bastantes hombres y reduce bstante bien los espacios

Al final el equipo terminó dando la cara, de hecho no es casual que lo hiciera una vez el Valencia disminuyó su concentración, pero desde luego Setién aún tiene mucho que hacer para dotar al equipo de mayor imprevisibilidad y orden. Son problemas que ya hemos ido contando, pero hasta ayer el conjunto verdiblanco no se encontró a un rival con tanta capacidad para penalizar esas debilidades.

 

 

Escrito por

Uno de tantos béticos que sufren y disfrutan desde la lejanía. Periodista deportivo. Apasionado del balompié y de todo lo que sucede sobre el verde. Piensa que podría vivir sin el gol, debido a su fascinación por todo lo que sucede en el juego: movimientos, espacios, etc. Esa fascinación es la que pretende reflejar en sus artículos. Eso si, nada como explicarlo con el sabor de las deliciosas victorias verdiblancas. Siempre ha pensado que lo sueños son mentiras que un día deja dejan de serlo.

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