Barragán, el amigo invisible

Para muchos, el fichaje de Antonio Barragán por el Real Betis Balompié el pasado verano sonaba a broma. Tras la llegada de Quique Setién, el bético esperaba un ‘puñal’ por la banda derecha que emulase lo que Riza Durmisi acostumbraba -sí, en pasado- por la izquierda. El gallego de 30 años, cuya carrera experimentó ciertos altibajos desde que abandonó el Liverpool, no parecía encajar ni de lejos en el estilo que ha importado el técnico cántabro.

Campeón de Europa sub-19 y de la FA Cup en 2006, Barragán pasó sin demasiadas florituras por el Deportivo de La Coruña (34 partidos), el Real Valladolid (49), el Valencia C.F. (151) y el Middlesbrough (27), con el que no pudo evitar el descenso a la Championship inglesa el curso pasado y al que, por contrato, aún se debe. Sin embargo, su ‘discreción’, por llamar de alguna forma a esta cualidad suya, está llamando poderosamente la atención en Heliópolis.

Once encuentros de Liga le han bastado a Antonio Barragán, formado en la cantera del Sevilla F.C., para ganarse al respetable del Benito Villamarín y hacerse con un puesto que muchos creían firmemente que ocuparía el canterano Rafa Navarro, quien apenas ha disputado un puñado de minutos hasta el momento. En sólo nueve, ya se había convertido en el lateral de LaLiga Santander que había participado en la creación de más goles: seis.

Barragán

Sin grandes alardes y sin poseer una velocidad endiablada, Barragán ha logrado instalarse -salvo contadas excepciones- en campo contrario, sustentando la mayor parte de los ataques del Betis, restando protagonismo a la banda izquierda. Su inteligencia en la colocación, la anticipación y el pase ha logrado suplir la falta de rapidez que otros carrileros más ‘incisivos’ ostentan y les hace merecedores de semejante calificativo, con el que no se relaciona, precisamente, a Barragán. Pero no son pocas las veces en las que el gallego ha llegado a línea de fondo.

Pero no lo ha hecho solo. Si bien el regate tampoco es su fuerte, la potente arrancada de Barragán ha ayudado a sus compañeros a combinar con él continuamente. Por si fuera poco, el porcentaje de acierto en pases del lateral -al igual que ocurre con sus compañeros, aunque lo analizaremos más adelante- ha ido in crescendo, haciendo de sus ‘aventuras’ ofensivas una actividad de menor riesgo del que uno podría esperar. Lo cual no significa que el Betis no haya sufrido numerosos contraataques en lo que va de campeonato; también por su banda.

Pese a su ‘invisibilidad’, Antonio Barragán se ha convertido en un socio excelente para Joaquín, Sergio León o Antonio Sanabria, a quien ha regalado dos de los siete goles que ha marcado en lo que va de temporada. Ambos a la testa. Su temple y serenidad han sorprendido a propios y a extraños y, como ya hemos comentado, han compensado su menor velocidad respecto a Navarro y otras opciones de mercado por las que podría haber optado Lorenzo Serra Ferrer.

Precisamente, el vicepresidente deportivo, cuya labor hasta la fecha merece pocos reproches, incluyó una opción de compra en el contrato de cesión del lateral. De seguir así, las condiciones para poder activarla -aún sin concretar- no tardarán en cumplirse.

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<p>Licenciado en Periodismo por la Universidad de Sevilla. Responsable de la dirección periodística y las redes sociales de Beticismo.net. Redactor en Medina Media Andalucía. Autor del libro ‘La década perdida’.</p>