El nombre de Cristian Tello siempre ha estado asociado a la rapidez, el regate, el desborde… Desde su debut con el F.C. Barcelona en 2011 de la mano de Pep Guardiola, la progresión del extremo de Sabadell fue in crescendo a la par que la de otros compañeros de ‘promoción’ como Isaac Cuenca, Marc Bartra o Sergi Roberto. Su técnica le ayudó a hacer ‘aliados’ sobre el césped; su velocidad le hizo más fácil aceptar la premisa de que «hay que correr como cabrones» del prestigioso técnico catalán.

Pero, al igual que otras muchas grandes promesas del fútbol español que pasaron por La Masía, Tello –«una bala», según el propio Guardiola– fue relegado a un segundo plano tras el fichaje de Gerardo ‘Tata’ Martino. Un frenazo en seco para un jugador al que ‘Tito’ Vilanova había convertido en un habitual de sus alineaciones. Sus última temporadas como azulgrana las pasaría cedido en el F.C. Porto y la Fiorentina.

El fútbol nacional parecía haberse olvidado de Cristian Tello hasta que Lorenzo Serra Ferrer decidió viajar a la ciudad condal para salvarle de esa especie de ostracismo mediático al que todo joven futbolista se expone cuando no triunfa en un grande. ‘Reclutar’ al extremo fue correspondido -como de costumbre- con toneladas de ilusión por parte de la hinchada bética y de Quique Setién, quien no debía encontrar impedimentos para entenderse con su nuevo fichaje. Al menos, sobre el papel.

El cántabro, creyente y discípulo del ‘cruyffismo’, contaría en su plantilla con un chico born and raised en el juego de posición, su ‘idioma’ común, haciendo más simple su tarea docente en Heliópolis. Pero, tras recuperarse de la lesión, Cristian Tello se alejó de la ‘magia’ y la ‘electricidad’ asociadas a su nombre. Se convirtió en un futbolista gris. La falta de ritmo -no jugó ni un solo partido de pretemporada- derivó en una merma de su confianza. Sus primeras actuaciones hablan por sí solas.

Resulta llamativo que la peor versión de Tello coincidiera -al igual que las lesiones de Joel Campbell y Ryad Boudebouz– con el mejor momento de forma del Real Betis Balompié. Sin embargo, ahora que el equipo se encuentra sumido en una nefasta racha de seis encuentros sin conocer la victoria, es cuando su figura empieza a emerger entre las sombras. Lo cual tiene mérito, habieda cuenta de que el contexto actual, a nivel anímico y de resultados, no es el más propicio para brillar. Aunque tampoco podemos decir que el extremo catalán haya estado ‘brillante’.

Real Betis - At. Madrid

La goleada del Valencia en el Benito Villamarín marca el particular punto de inflexión de Tello. Autor del 3-4 que desató la euforia momentánea en la grada, el catalán fue también de los más destacados en la locura de Anoeta (4-4) pese a no ver portería. Tras empezar desde el banquillo frente al Alavés (2-0, la última victoria del Real Betis hasta la fecha) comenzaron los problemas; y con ellos, el ‘despertar’ de Cristian Tello, autor de dos asistencias que permitieron empatar in extremis el encuentro ante el Getafe (2-2).

Además, suyo fue el gol que, con el tiempo ya cumplido, retuvo un punto para el cuadro verdiblanco frente al Girona (2-2). Volvió a ver puerta ante el Cádiz en la Copa del Rey (3-5), aunque de poco sirvió, y a punto estuvo de empatar el partido contra el Atlético de Madrid (0-1). En su camino se interpuso Jan Oblak, el portero menos goleado de LaLiga Santander. Fue de los pocos jugadores verdiblancos que hallaron un resquicio por el que ‘colarse’ a través de la férrea maraña defensiva dispuesta por Diego Pablo Simeone. Su esfuerzo, su notable mejoría, no pasó inadvertida.

Su progresión al alza ha compensado sus bajos ratios estadísticos de inicio de curso, los cuales empiezan a coger ‘color’. El de Sabadell, que casi ni se atrevió a desbordar a los laterales del Écija en el amistoso del mes pasado, ha completado el 79% de los regates que ha intentado (1,6 por partido, el que más) en el campeonato doméstico. Además, se ha convertido en uno de los futbolistas del Betis que más produce ofensivamente (1,6 disparos por partido, el tercero mejor) ante la ausencia de Tonny Sanabria por lesión y de Sergio León por ‘contagio’. El 47% de sus disparos va a puerta.

Por otra parte, Tello se encuentra en el Top-4 de jugadores verdiblancos que peor porcentaje de acierto en pases promedia (74,4%) tras Antonio Adán (69,7%), Tonny Sanabria (72,5%) y Sergio León (72,9%). Un dato, no obstante, bastante aceptable y que, de recuperar el Betis la senda de la posesión cualitativa, probablemente mejorará. Pero las necesidades del equipo podrían obligar a Setién a otorgarle menos responsabilidades creativas en favor de las ofensivas. Apartado en el que, si el equipo y el físico acompañan, debe convertirse en una pieza importante.

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Licenciado en Periodismo por la Universidad de Sevilla. Responsable de la dirección periodística y las redes sociales de Beticismo.net. Redactor en Medina Media Andalucía. Autor del libro 'La década perdida'.

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