El interino perfecto

Solo ante el peligro. Así se encontraba Marcos Álvarez el 11 de septiembre de 2016. El preparador físico tuvo que dirigir en solitario al Real Betis Balompié en Mestalla en sustitución del sancionado Gustavo Poyet. El asistente del entrenador uruguayo, Mauricio Taricco, no poseía la titulación adecuada para sentarse en el banquillo y ejercer como técnico principal. Sería el preparador físico, con quien ya coincidió en White Hart Lane, quien se comiese el ‘marrón’.

Por suerte para él -y para el Betis, por supuesto-, los verdiblancos salieron victoriosos in extremis ante el Valencia (2-3), rompiendo una sequía de 30 años en territorio che. Apenas cinco días después, en el Nuevo Los Cármenes, el conjunto de La Palmera sumaría un punto ante el Granada (2-2) de Paco Jémez. El otrora mano derecha de Juande Ramos cosechó cuatro puntos de seis posibles en sus primeras ‘incursiones’ como técnico principal en su carrera.

Esta temporada, Álvarez ha vuelto a ser el ‘comodín’ de un Betis que, contra todo pronóstico, encara la segunda vuelta de LaLiga Santander a dos puntos de puestos europeos. Buena parte de culpa la tiene el sevillano, quien, al contrario que Taricco en su momento, sí posee la máxima titulación, el Nivel III, el cual comenzó a cursar en otoño de 2016, coincidiendo con su regreso a Sevilla tras pasar por TottenhamReal MadridCSKA MoscúDnipro.

Las controvertidas sanciones sobre Quique Setién (tres partidos) y su segundo, Eder Sarabia (dos), tras la derrota frente al Athletic Club obligaron de nuevo al preparador físico a dar un paso al frente. Sin posibilidad alguna de establecer conexión desde el banquillo con el técnico principal, Marcos Álvarez ha sabido dirigir de forma solvente -sorprendente, incluso- a la escuadra verdiblanca tanto en el histórico derbi frente al Sevilla F.C. (3-5) como ante el C.D. Leganés de Asier Garitano, uno de los equipos mejor trabajados y menos goleados de la categoría.

Real Betis - Leganés

La imposibilidad de comunicarse con su jefe, con el máximo responsable táctico del club, ha sacado a ‘relucir’, precisamente, el buen hacer de Marcos Álvarez. Su mayor acierto, sin duda, los cambios en el Ramón Sánchez-Pizjuán -FrancisCamarasaTello-, tanto por el tempo de estos como por su aportación final. También frente al Leganés, dando entrada a Rubén Castro, historia viva del beticismo, cuando el equipo, además de calma y sosiego, buscaba con ahínco un ‘faro’ al que aferrarse.

«Ojalá éste sea el último partido en el que, siendo preparador físico, esté con Fran Soto desarrollando todo lo que hay sobre el campo», apuntó, modestamente, tras el sufrido triunfo contra el cuadro madrileño. Álvarez quiso hacer mención también al especialista que trajo consigo Setién el pasado verano, si bien ha sido él, miembro permanente del cuerpo técnico -como lo fuese en su día David Relaño, el elegido para asumir un papel atractivo, sí, pero harto delicado.

El próximo sábado, ante el F.C. Barcelona, no veremos a Marcos Álvarez al frente del banquillo bético; si acaso, y como de costumbre, dirigiendo el calentamiento previo al choque y el de los suplentes. Será Eder Sarabia quien asuma el mando a la espera de un Quique Setién que reaparecerá ya en la 21ª jornada en Balaídos, ante el Celta de Vigo. Pero el bético ya sabe que, en momentos de necesidad, cuenta en su banquillo con un técnico ‘interino’ de garantías.

Diez puntos de doce posibles -en su adecuado contexto, por supuesto- le avalan. Por lo que pueda pasar.

Escrito por

Licenciado en Periodismo por la Universidad de Sevilla. Responsable de la dirección periodística y las redes sociales de Beticismo.net. Redactor en Medina Media Andalucía. Autor del libro 'La década perdida'.

No comments

LEAVE A COMMENT