Las diez razones por las que Ceballos y el Betis se necesitan

Ceballos necesita al Betis:

1) Porque necesita jugar y en el Madrid de Zidane no lo hará nunca.

2) Porque no tiene mejor salida: es demasiado joven para irse a Inglaterra, donde ficharía por un equipo mediocre y su adaptación lingüística promete parecerse más a la de Reyes en Londres que a la de Gasol en Memphis; y en España tiene imposible recalar en los pocos equipos que están hoy por encima del Betis, en los que además no tendría asegurado jugar. Cualquier otra liga significaría un paso atrás en su carrera.

3) Porque necesita revalorizarse, y para ello el Betis es hoy un escaparate inmejorable, un equipo que hace crecer a los jugadores y una escuela de alto nivel de un fútbol que se adapta a sus condiciones. De hecho habría tenido una excelente temporada en el Betis de Quique y no debe perderse otra.

4) Porque volverá a casa, incluso literalmente (Utrera), y a un club conocido y lleno de gente conocida para él.

Y el Betis necesita a Ceballos:

5) Porque para el club es una oportunidad de mercado para la que está posicionado privilegiadamente. Esto es, desde un punto de vista exclusivamente especulativo y financiero el Betis tiene oportunidad de comprar un producto muy por debajo de su precio de mercado y con un potencial de revalorización a medio plazo muy alto. El mercado del fútbol es voluble y desmemoriado, pero si un jugador hoy a punto de cumplir 22 años era una verdadera ganga hace doce meses por 20 millones de euros, pagar una cifra probablemente por debajo de los 16 debe de serlo aún más.

6) Porque es muy bueno. Tiene unas condiciones físicas, técnicas y psicológicas no vistas en la cantera bética desde Joaquín tal vez desde Gordillo, algo que se ha olvidado muy pronto: no solo ha destacado poderosamente como mediapunta creativo y gambeteador en escaparates como todo un europeo sub-21, sino que combina ese potencial ofensivo con unas condiciones físicas envidiables, una enorme ambición y al tiempo un encaje de situaciones difíciles (con Poyet y Zidane) mejor del que muchos suponían hace un par de años. Las dudas que puedan surgir precisamente en lo psicológico pueden ser valoradas en la casa bética mejor que en ninguna otra: nadie conoce mejor al jugador.

7) Porque su gran laguna, la táctica, mejorará mucho con Setién, y ello (1) porque es más fácil de corregir que los defectos físicos y técnicos, y (2), aunque parezca paradójico, porque sus grandes defectos son exactamente los que Setién no admite en modo alguno. El fútbol de posición exige a cada jugador una visión colectiva del juego de ataque, y siempre a pocos toques en los que juegan por dentro; para ello prohíbe expresamente a los interiores ir muy atrás a iniciar la jugada. Ceballos precisamente juega de modo individualista, tiende a sobar demasiado el balón y entre sus malos movimientos está el de retrasar su posición y pedirla muy en corto a los centrales para iniciar la jugada. En el Madrid, tal vez el equipo más caótico en ataque de Europa, nada ha aprendido. A poco que se deje enseñar por Quique progresará mucho; valdrá la pena ver a un Ceballos a dos toques tras unos meses de rondos intensivos.

8) Porque sus condiciones físicas y técnicas no solo son excelentes en general, sino que lo son específicamente para el juego de posición: muy buen manejo de balón, gran protección de este, visión de juego, toque largo y corto, potencia suficiente para correr a campo abierto (aunque hasta ahora la haya aprovechado mal), piernas largas para tapar campo y una tendencia innata a presionar y cortar líneas de pase rápidamente tras perder el balón, cosa esta que cuando le suceda a él será en zonas muy apropiadas para el Gegenpressing. Un jugador como Ceballos en este modelo de juego es una máquina de posesión.

9) Porque ocuparía específicamente un puesto en el que el equipo tiene carencias. Como segundo interior sería perfecto para combinar con un Guardado o un Fabián, por ser diestro (cosa mejor, para ocupar el interior izquierdo, que ser zurdo como ellos) y por jugar un escalón más arriba que ellos, incluso como mediapunta. Tanto en el 4-3-3 como en el actual 3-1-4-2 o en el 4-2-3-1 tiene un sitio natural, o incluso varios.

10) Porque para el Betis es también una ventaja que sea canterano y conozca la casa: no necesita adaptación, está identificado con el escudo (aunque su forma de marcharse provoque alguna aspereza con la grada, limable con un par de goles, algunas asistencias y dos o tres gestos), se conoce su rendimiento probable y encajará bien en un vestuario en el que incluso coincidirá con algún compañero de promoción.

Falta que Betis y Madrid encuentren la fórmula adecuada. Difícilmente se avendrá el Madrid un traspaso neto, pues un jugador con estas condiciones puede tal vez estancarse pero no es fácil adivinarle techo y el Madrid querrá además blindarlo ante un posible fichaje futuro por el Barcelona. La cesión no sería una fórmula adecuada para el Betis, y menos para su afición, dado el modo en que el jugador se marchó del club. Una compra con cláusula de recompra parece sin embargo ventajosa para todos –incluso su ficha es alta pero asumible para el Betis–, y la pelea estará en los precios de entrada y salida, que pueden convertir la operación bien en una cesión encubierta o bien en un gran negocio de futuro para el Betis. Por demás queda tan solo ahuyentar a posibles compradores con más líquido que ofrecer al Madrid, pero ahí la voluntad del jugador debería jugar un papel.

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