Takashi Inui para reforzar la idea

La apuesta de Setién por Inui no hace sino insistir aún más en el estilo. Si había una posición donde Quique pedía algo distinto y contaba con jugadores de perfil algo discordante esa era la de extremo, con dos derbordadores natos como Joel Campbell y Cristian Tello. Éstos tendían a salirse del discurso, lo cual no tiene porque ser algo negativo. Ambos son futbolistas para ensanchar el juego y para agitar. El caso más claro esta temporada pasada ha sido el de Tello, cuya sola presencia solía desembocar en un Betis más incisivo; el volumen de ocasiones crecía notablemente, pero al mismo tiempo era un equipo menos ordenado y más precipitado. Contar con un recurso como él se sigue antojando clave para el estilo, pero el técnico bético se trae a un jugador de perfil diferente para competir con el ex de la Fiore. Quique amplía el abanico de opciones.

Inui no es un extremo puro como lo es Tello, es un jugador de clara tendencia interior. Desde la derecha siempre busca la zona central con suma determinación. Por su nacionalidad podemos pensar que es un jugador tímido, pero el nipón con el cuero es sumamente agresivo. Con esa chispa que caracteriza para acciones cortas, el ex del Eibar agarra la redonda y busca el pico del área sin titubeo. Se perfila rápido, y luego es capaz de explorar varias posibilidades: pared, disparo de larga distancia, regate/conducción o pausa para atraer y generar un espacio por dentro o por fuera. De hecho en ésto último radica la gran diferencia: Takashi sabe parar, tiene la inteligencia suficiente para saber cuándo correr no va a suponer avanzar en la jugada. En él el Betis puede encontrar desborde pero sin perder el control. Es regate y criterio para no perder en fluidez.

Desde luego Inui no es un jugador para correr al espacio. Es un centrocampista que acompaña bien las jugadas, de hecho la temporada pasada anotó varios goles fruto de ello, pero no tiene la punta de velocidad – especialmente para largas distancias – para marcar la diferencia en carrera. Su fútbol es de apoyos y de hacer correr el balón. Por otro lado, a nivel físico tampoco es un jugador al que se le pueda pedir un gran despliegue físico. Se trata de un futbolista disciplinado y con buen físico para esfuerzos cortos pese a sus 30 años, pero no más que eso.

Destacaba recientemente Alexis Trujillo en una entrevista para el club la regularidad de Inui, y es que el nipón es un jugador que prácticamente asegura una actuación notable cada domingo, a lo que hay que sumar que no tiene un historial de lesiones amplio ni mucho menos. También comentaba el miembro de la secretaria técnica la posibilidad de que el japonés crezca en un modelo de juego como el de Setién, y es que Inui, por la adaptabilidad al estilo que se le presupone, puede mejorar su impacto con balón (viene de promediar menos de 25 pases por partido pese a ser un jugador en el que su equipo se apoyaba mucho) y su determinación, especialmente a la hora de servir goles (2 asistencias la temporada pasada).

A nivel ofensivo es evidente que Quique Setién y sus hombres pueden sacar mucho rédito a un extremo con una capacidad para el centro exquisita con esos envíos con rosca y que además tiene cierta facilidad para la anotación, pero Inui suma más allá de esos de esos registros. Desde luego Juncá y José Ángel  son dos excelente laterales, pero sin Inui, sin sus conducciones interiores y capacidad de arrastre, éstos no hubieran tenido el espacio para tener tanta influencia y acabar los dos entre los 5 máximos asistentes del equipo y para estar entre los 5 laterales de la liga con más influencia en el juego y más ocasiones generadas como se aprecia en este gráfico. Takashi Inui es un jugador que mejora la estructura del equipo, y Setién no tenía un extremo de este estilo, lo más parecido era Joaquín. Por tanto, si Quique mejora en posibilidades donde elegir, el Betis gana; al menos en recursos para afrontar cada partido.

 

 

 

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Uno de tantos béticos que sufren y disfrutan desde la lejanía. Periodista deportivo. Apasionado del balompié y de todo lo que sucede sobre el verde. Piensa que podría vivir sin el gol, debido a su fascinación por todo lo que sucede en el juego: movimientos, espacios, etc. Esa fascinación es la que pretende reflejar en sus artículos. Eso si, nada como explicarlo con el sabor de las deliciosas victorias verdiblancas. Siempre ha pensado que lo sueños son mentiras que un día deja dejan de serlo.

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