Análisis de Sergio Canales

Olviden sus lesiones. Es lo más justo por él, que ha tenido que luchar con ellas y las ha superado, y por los datos que marcó la temporada pasada. Sergio Canales viene de firmar su temporada con más partidos disputados. Su nivel ha sido alto, posiblemente desde su gran irrupción en el Racing de Santander nunca ha jugado tanto y tan bien. Los números no engañan: 43 partidos disputados, 4 goles y 11 asistencias. 2 ocasiones de media creadas por partido.

Uno puede pensar que el conjunto verdiblanco incorpora otro mediapuntita como se suele llamar a veces de forma despectiva, pero ni Canales es un jugador que sólo influye en las inmediaciones del área, ni es un futbolista simplemente enfocado al último pase. No es el perfil de jugador de Isco o Verdú por decir algunos. Sergio es mucho más vertical, con más llegada y gol que éste tipo de centrocampistas; y, además, también se adapta a jugar algo más atrás para hacerlo como interior. No necesita pues de una demarcación específica, todo lo contrario, va a ser una alternativa para jugar de interior o en banda diestra, donde amenaza con sus diagonales fuera dentro con su exquisita zurda.

Donde más se le ha visto en la Real Sociedad ha sido como falso extremo en el sector diestro, y desde luego desde ahí ha sabido ser importante siempre que se le ha proporcionado libertad. Con clara vocación interior, el cántabro tiende a percutir por dentro con la intención de verticalizar el juego y poner a algún compañero en disposición de gol, siempre y cuando él no pueda disparar, pues titubea poco a la hora de probar fortuna desde larga distancia. Son varios los golazos desde la frontal que le avalan. Protege bien el balón y posee buen regate, pero desde luego no es un jugador que marque diferencias pegado a la cal: sus movimientos casi siempre son interiores o de asociación, pocas veces de correr al espacio. De hecho, antes de buscar el desborde por fuera, busca el centro o el cambio de orientación. Éstas dos acciones son claves para el modelo de juego del Real Betis. La primera porque esos centros verticales, de atrás hacia delante, permiten al equipo generar ocasiones en casos de congestión. Por otro lado, su capacidad para cambiar la orientación del juego también es clave en el modelo y en pos de aportar fluidez. Sabe interpretar perfectamente cuándo el juego necesita de algunas de estas acciones, y, sobre todo, tiene el pie para poder ejecutarlas. Por tanto, desde la banda no es un jugador que vaya aportar ocasiones y profundidad por velocidad y desborde, pero sí puede sumar eso mismo de otro modo: dando velocidad a la jugada, desbloqueándola y otorgándole lucidez.

Como decíamos, en banda Canales necesita de libertad. Abandona constantemente el carril central, la pide por dentro a espaldas de los defensores. Tiene una gran facilidad para posicionarse, para pedirla inteligentemente donde hace daño, pero seguramente en banda Setién le solicite algo más de disciplina. O al menos que pida el balón en un primer momento por fuera y que luego percuta y se asocie por dentro. Por otro lado, defensivamente en banda Canales es un jugador que suma poco. Inui por ejemplo no es un especialista, pero sí es un jugador capaz de realizar un gran esfuerzo físico persiguiendo una marca. Canales está muy por debajo en este sentido.

Una opción nada descabellada es que Sergio Canales sume bastantes minutos jugando por dentro. Evidentemente no es un jugador físico ni que asegure un buen rendimiento defensivo como comentábamos: sus números en este sentido son discretísimos. Pero la valentía de Setién y el esquema creado dan pie a ello. En los últimos encuentros de la temporada pasada el técnico bético ya situó a Ryad Boudebouz, jugador de corte similar, en la medular, y es que tanto la defensa de cinco como la presencia de mediocentro defensivo (Javi García) posibilitan, al menos en ciertas ocasiones, la presencia de un jugador menos dotado para el quite, siempre y cuando, como el propio entrenador suele insistir, no rehúya del trabajo físico en la presión. Y Canales ganas le pone a la hora de acudir al pressing, otra cosa son sus números de robos y jugadas bloqueadas.

Esta última temporada su presencia en el carril central en la Real Sociedad ha sido mucho mayor. Cierto es que el estilo de juego es muy distinto, y que allí él lideraba las transiciones generalmente con muchos más espacios de los que se encontrará vestido de verdiblanco, pero desde luego su presencia por dentro elevaba el criterio y la lucidez en el juego. Canales sabe liderar con el esférico, ideas y personalidad no le faltan. Es un jugador que, si está a su mejor nivel e inspirado, te gana partidos, pues tiene una gran facilidad para ser determinantes. 11 asistencias la temporada pasada, una media de gol creado/minutos a la altura de muy pocos. La regularidad que tanto se le ha demandado ha parecido encontrarla esta temporada, en gran parte porque las lesiones se lo han permitido. En definitiva, Sergio Canales llega en el mejor momento de su carrera, tiene el talento y muestra la adecuación necesaria para que en Heliópolis de y la mano de Quique Setién alcance a ser el jugador que tiempo atrás todos daban por hecho que iba a ser.

Escrito por

Uno de tantos béticos que sufren y disfrutan desde la lejanía. Periodista deportivo. Apasionado del balompié y de todo lo que sucede sobre el verde. Piensa que podría vivir sin el gol, debido a su fascinación por todo lo que sucede en el juego: movimientos, espacios, etc. Esa fascinación es la que pretende reflejar en sus artículos. Eso si, nada como explicarlo con el sabor de las deliciosas victorias verdiblancas. Siempre ha pensado que lo sueños son mentiras que un día deja dejan de serlo.

No comments

LEAVE A COMMENT