Narváez y Julio Gracia, polos opuestos para una misma posición

Tanto el colombiano como el canterano andan intentando convencer a Setién ahora que precisamente hay hueco en la medular bética. Pese a ello, fácil no lo tienen pues la competencia y la exigencia es alta. El técnico bético contará con 4-5 interiores, pero las posibilidades para dicha posición serán aún mayores teniendo en cuenta la polivalencia de ciertos jugadores. En este contexto se presentan dos jugadores muy distintos como ahora analizamos.

Juanjo Narváez se ganó la confianza de Quique Setién la temporada pasada, prueba de ello fueron los minutos con los que contó a principio de campaña. El colombiano se presentó como interior seguro en el pase, un centrocampista que daba muy buena continuidad al juego, pero su escaso atrevimiento con balón le acabó costando el puesto y los minutos; tanto que tuvo que buscar una salida. Narváez rara vez la perdía, pero rara vez rompía una línea de pase. Se le vio timorato con el esférico, inocuo; y sorprende, pues es un jugador con formación de delantero, y en su etapa anterior en el Betis Deportivo mostró una versión muy distinta. De hecho, en la Segunda vuelta, ya en el Córdoba CF, y jugando unos metros por delante, demostró que sí es un jugador incisivo, que sí tiene en mente en arco rival. El problema es que de vuelta a la ordenes de Quique Setién, así como se vuelta a la demarcación de interior, se está volviendo a mostrar con un futbolista que rara vez intenta romper una línea con un pase. Su carta de presentación hasta ahora está siendo parecida a la de la temporada pasada, jugador con buen entendimiento del juego para trazar líneas de pase y seguro con el esférico, pero demasiado horizontal.

El caso contrario es el de Julio Gracia. Él sí tiene formación de centrocampista pero parece un jugador que tiene que adaptar más cosas para ser un interior de Setién. Lo bueno es que el canterano derrocha lo que precisamente le está faltando a Juanjo Narváez, atrevimiento. El de El Saucejo es pura personalidad y verticalidad con el esférico, su mano vive alzada en el terrero de juego, pues quiere liderar cada ataque. El problema de Julio es precisamente que debe adaptar sus virtudes, debe saber dónde pedirla y dónde arriesgar, pues actualmente en un jugador que no siempre solicita el cuero dónde se le requiere y que asume riesgos donde hay que ser más medidos.

A ver qué termina convenciendo a Setién, si la seguridad o el talento creativo, o si ve más sencillo sacar el desparpajo de Narvaez como interior o controlar el ansia creativa de Julio Gracia. La plaza de quinto interior de la plantilla parece estar entre ambos, aunque el canterano cuenta con la ventaja de no ser extracomunitario y de poder alternar el filial y el primer equipo, y así no quedarse sin minutos, pues, como comentábamos, la competencia y exigencia para dicha demarcación va a ser realmente alta.

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Uno de tantos béticos que sufren y disfrutan desde la lejanía. Periodista deportivo. Apasionado del balompié y de todo lo que sucede sobre el verde. Piensa que podría vivir sin el gol, debido a su fascinación por todo lo que sucede en el juego: movimientos, espacios, etc. Esa fascinación es la que pretende reflejar en sus artículos. Eso si, nada como explicarlo con el sabor de las deliciosas victorias verdiblancas. Siempre ha pensado que lo sueños son mentiras que un día deja dejan de serlo.

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