Un central de los caros

Cuando Aïssa Mandi llegó a Heliópolis en el verano de 2016, lo hacía sin grandes expectativas. Si acaso, el ser uno de los capitanes de la selección de Argelia le otorgaba un extra de ‘credibilidad’ respecto a otros fichajes de Miguel Torrecilla, por entonces director deportivo del Real Betis Balompié, aparte del de Tonny Sanabria, en quien había puestas muchas esperanzas de futuro. Aunque del paraguayo hablaremos en otra ocasión.

Procedente del modesto Stade de Reims por una cuantía cercana a los tres millones de euros, según el portal Transfermarkt.es, Mandi se ponía a las órdenes de Gustavo Poyet para reforzar una defensa que se había convertido en la mayor debilidad del club de La Palmera pese al ascenso y la posterior permanencia. Germán Pezzella partía como el principal baluarte de la zaga, pero al franco-argelino no le costó demasiado imponerse a Bruno y Alin Tosça.

Aun logrando la salvación en la 2016/17, el Real Betis terminaría la temporada como uno de los equipos más goleados del campeonato doméstico con 64 goles encajados. Una sangría que le costó el puesto no sólo al uruguayo, sino también a Víctor Sánchez del Amo. La afición pedía hacer tabula rasa en la línea defensiva y Aïssa Mandi, que jugó 26 de los 38 partidos de Liga, se convirtió en uno de los principales señalados.

Galería: Real Betis - Malaga CF

Pero todo cambió en cuestión de semanas. Torrecilla abandonó el club, víctima de la elevada presión a la que se estaba viendo sometido; Lorenzo Serra Ferrer volvía al Benito Villamarín para hacerse cargo, tras muchos años alejado del ‘mundillo’, de la parcela deportiva; y Quique Setién ocupaba el puesto de entrenador verdiblanco. El resto es historia.

Uña y carne

Bajo la batuta del técnico cántabro, Mandi se ha convertido en pilar fundamental de la idea de juego que impera actualmente en Heliópolis. El central es la baza principal del Betis para que la salida de balón fluya desde atrás, bien conduciendo la pelota hasta campo contrario, bien tomando las decisiones adecuadas en cada momento para eludir la presión del rival y que el esférico continúe en posesión bética.

Tras la victoria ante el C.D. Leganés (1-0), Aïssa Mandi se ha convertido en el jugador de LaLiga que más pases ha intentado (640) y realizado (603) en lo que va de temporada. ¡Un 94,2% de efectividad! Más, incluso, que el jugador franquicia, Marc Bartra -con quien se complementa sobremanera-, con un 91,3%. Números que tienen poco de casual. El curso pasado (17/18), el argelino ya obtuvo una sorprendente media del 91,9% de efectividad en pases, habiendo disputado 34 partidos de Liga.

«En cuarenta años que he estado metido en el fútbol, tanto de jugador como de entrenador, ha sido el jugador más receptivo que he tenido, el que más interés ha puesto a la hora de hacer los ejercicios, el que más ha escuchado, el que más se ha fijado en todo. Se llama Aïssa Mandi y se ha convertido en uno de los mejores jugadores del equipo, y todo por el trabajo y la constancia que ha tenido. Y eso es muy importante» – Quique Setién

No es extraño que Mandi se haya convertido en el ‘ojito derecho’ de Setién. El cántabro no dudó en deshacerse en elogios hacia él durante una visita al campus de verano de la Academia del Racing de Santander el pasado mes de julio. Palabras que ninguno de sus antecesores más recientes -aunque Alexis Trujillo, con sólo dos partidos en el cargo, tiene excusa- pronunciaron sobre el central… o cualquier otro jugador de la plantilla.

¿La mejor defensa? Un buen ataque

Con Mandi, Setién parece haber encontrado la horma de su zapato, y viceversa. Su sintonía es total, especialmente en lo que al juego de posición se refiere. El argelino pasa la mayor parte de los partidos en campo rival, contribuyendo a batir un récord del club en el partido ante el Leganés, marcando un máximo histórico: un 82,4% de posesión. Los ‘pepineros’, como muchos otros antes, estuvieron prácticamente ‘acorralados’.

«Cuando termina los partidos, se lleva un tupper con su arroz y su bonito y, nada más terminar, no se quita ni la camiseta; se sienta en suelo, coge su cuchara, abre su tupper y se come el arroz y el bonito solo. ¿Sabéis para qué? Para recuperar inmediatamente la energía que ha perdido durante el partido. Come rigurosamente todo lo que tiene que comer: fruta, arroz, pescado, carne… lo lleva a rajatabla. Cada vez que le hago un comentario él pone una mano en el oído y, lo que le entra, ya no deja que se le escape» – Quique Setién

Real Betis - CD Leganés

Pese a partir como central, Aïssa Mandi lleva meses desplegando también las cualidades que demostró en Francia como carrilero, la posición que, en principio, podríamos considerar que le es más familiar; más natural. Buena muestra de ello es un mayor impacto por la banda derecha que el criticado Francis -como demuestran estos mapas de calor-, habiendo dado, incluso, una asistencia de gol. La que supuso la victoria ante el Sevilla (1-0).

Pero, ¿y en labores defensivas? Una de las grandes virtudes del ‘cruyffismo’ del que ‘bebe’ Quique Setién es que, sobre el papel, está todo previsto; lo realmente difícil es llevarlo a cabo en el césped, como lleva años haciéndolo Pep Guardiola.

Decía Johan Cruyff que, «si tú tienes el balón, el otro no lo tiene». Una idea que, a simple vista, parece fácil de entender. Pero no todo el mundo cae en la cuenta que los extraordinarios números del Real Betis Balompié atrás –imbatido en doce de los últimos dieciocho partidos, más que cualquier otro equipo en Europa– se deben a que la mayor parte del tiempo el balón está en su poder. Es muy difícil hacer gol si no hueles la pelota, como pudo comprobar de buena mano Mauricio Pellegrino el pasado domingo.

En lo puramente defensivo, Mandi suma sólo en Liga siete interceptaciones, cuatro entradas, y once despejes. Además, ha ganado la mitad de los duelos áereos y salvó al equipo ante el Girona con un bloqueo antológico en el área pequeña cuando Pau López ya estaba prácticamente batido. Todo ello sin recibir, por ahora, ni una sola amonestación. Números relativamente bajos para un defensa de Primera en siete partidos, aunque se normalizan cuando se tienen en cuenta las variables derivadas de las enseñanzas de la escuela holandesa.

Real Betis - Sevilla FC

«Hace poco le eché una bronca en un entrenamiento. Bueno, le llamé la atención. Le dije ‘no salgas ahí a apretar’, y me hace un gesto así, como de cabreo. Al terminar el entrenamiento le pregunto que por qué se cabrea conmigo, y me dice ‘no me cabreo contigo, me cabreo conmigo porque es la segunda vez esta semana que me llamas la atención por el mismo motivo‘. La progresión que ha tenido desde que empezamos a jugar a principio de temporada hasta ahora ha sido la mayor que he visto en un futbolista en 40 años. Y todo ha sido porque ha sido un chaval responsable, atento, serio en el trabajo; comprometido» – Quique Setién

Hablemos de dinero

A punto de cumplir 27 años, Aïssa Mandi se ha descubierto como uno de los centrales con mayor talento del campeonato español y, por ende, de Europa. Un talento que ha permanecido oculto tras un Betis que, hace poco más de un año, no era ni la sombra de lo que es hoy en día, a todos los niveles. Su traspaso fue asequible, como lo es también su cláusula de rescisión: 30 millones de euros, según recoge Mundo Deportivo.

Una cuantía que, echando un simple vistazo al mercado -según el portal Transfermarkt.es, el valor del argelino apenas ronda los nueve millones de euros-, está al alcance de cualquier club europeo de cierto potencial. Con los casos de Dani Ceballos y Fabián Ruiz frescos en la memoria, muchos béticos se preguntan ahora cuánto tardará Serra Ferrer en tomar cartas en el asunto y ‘blindar’ no sólo a uno de sus pilares, sino a la extensión misma del entrenador sobre el terreno de juego.

Escrito por

Licenciado en Periodismo por la Universidad de Sevilla. Responsable de la dirección periodística y las redes sociales de Beticismo.net. Redactor en Medina Media Andalucía. Autor del libro 'La década perdida'.

No comments

LEAVE A COMMENT