Análisis táctico del Betis-Valladolid

Jugó un partido muy aceptable el Betis, castigado por la falta de acierto en las áreas. El equipo tuvo el control del partido –no solo la posesión– durante casi todo el desarrollo de este, y por ocasiones mereció la victoria mucho más que su rival. Ciertamente se puede argüir que este jugó a favor de marcador y que el modo de jugar del Betis dificulta llegar con claridad al área rival por falta de espacios y acumulación de jugadores, pero lo cierto es que el Valladolid apenas se asomó por el área bética y el Betis sí lo hizo innumerables veces por la vallisoletana. La falta de acierto ahí tiene poca relación con cuestiones tácticas, que son las que aquí valoramos, aunque ciertamente alarma: el Betis ha metido cinco goles en nueve partidos.

Primera parte

Los esquemas y planteamientos fueron más o menos previsibles: el Betis, sin Tello, Guardado ni Joaquín y tras el parón de selecciones, rotó en algunos puestos –faltaban de inicio Mandi y Lo Celso– y se colocó en un claro 3-4-3 con Carvalho y Canales como interiores y Boudebouz e Inui como extremos a pie cambiado. Enfrente el Valladolid jugaba un 4-2-3-1 con el incisivo Toni por la izquierda y Leo Suárez en la mediapunta; junto al tanque Ünal Suárez trataba de dificultar la salida de balón de los tres centrales béticos al tiempo que intentaba sombrear la salida hacia Canales, en una especie de marca por delante (covershadow).

Durante los primeros veinte minutos el Valladolid, que tiene jugadores para tocar bien el balón, disputó con éxito la posesión al Betis, aunque sin excesiva profundidad. Con el paso de los minutos sin embargo el Betis logró hacerse con el balón y los visitantes colocaron ya sus tres líneas (4-4-2 defensivo) muy juntas y cerca de su área, de modo que el Betis esta vez no pudo abusar (como suele) del uso de su portero como hombre libre para la salida de pelota desde atrás; sí quiso asegurar la posesión e impuso un ritmo de juego lento, con escasa profundidad: muy desacertado Inui, inocuo Boudebouz –de esto escribiremos más adelante–, romo Canales al llegar arriba y poco profundos los carrileros, el Valladolid acumulaba hombres en su última línea pero pasaba pocos apuros.

En el campo bético, pese a jugar con la defensa adelantadísima, el Betis tampoco pasaba apuros, aunque la única llegada clara de los visitantes acababa dentro. Setién no toca el esquema pese a perder un central.

Minutos 45 al 80

Setién y Sarabia cambian de esquema: Inui (luego León) se coloca a la derecha de Loren y Carvalho pasa a ser pivote único de un 3-1-4-2 en el que Boudebouz y Canales son interiores. Sidnei, que casi siempre sale como hombre libre al cerrar los dos delanteros vallisoletanos a Bartra y Mandi, percute una y otra vez en vertical. El Betis mete dos marchas más y durante largos tramos de la segunda parte asedia la portería rival, aunque las llegadas acaban en centros laterales y barullos dentro del área, y casi nunca en tiros claros. A cambio la presión tras pérdida funciona y el Valladolid no sale nunca.

Minutos 80 al final

Pese a la entrada de un incisivo Lo Celso el Betis pierde los nervios junto a su grada y el Valladolid ya sí logra alargar sus posesiones. En el tramo final el Betis llega poco.

Línea por línea

Pau comete un grave error en el gol al intentar parar con la mano un balón que iba directamente hacia su pie derecho. No tuvo más trabajo.

La línea de tres de atrás volvió a ser la mejor del equipo. Si poca culpa tiene Setién de la falta de calidad arriba, también hay que reconocer que su modelo de juego funciona tácticamente gracias a unos centrales capaces de anticiparse, superar al rival por alto y jugar a cincuenta metros de su portería, algo muy difícil. Bartra, García y Mandi cumplieron a su nivel habitual, y Sidnei, poderosísimo físicamente, hizo un partido excelente en defensa y en ataque.

En el centro del campo Carvalho hizo un buen partido hasta que el físico y la presión de ciertos sectores de la grada (que amenaza con convertirlo en su nuevo muñeco de pimpampún, tras el caso Francis) le hicieron fallar pases sencillos. No tiene fácil encaje en el esquema, pero progresará. Canales hizo otro buen y sacrificado partido en zonas medulares, pero se le apagaron de nuevo las luces en el balcón del área.

Los carrileros canteranos cumplieron de nuevo, cada uno a su estilo, pero plantean un interesante dilema táctico: si Setién quiere seguir jugando con defensa de tres centrales –algo lógico si tienes cinco buenos– los carrileros (no los extrremos) han de encarar en los uno contra uno en banda, fundamentales en el libro de estilo del fútbol de posición para tener profundidad. Aunque hoy las bajas de Joaquín y Tello privaran al equipo de plan B en esos puestos, es claro que ante rivales cerrados hay que encontrar ahí mejores soluciones que las de hoy.

Arriba Loren nunca recibió balones en ventaja. Interesante es analizar el juego, totalmente opuesto, de Inui y Boudebouz. El primero se gira, conduce y encara (o sea, ofrece la velocidad y la profundidad que tanto reclama parte de la grada), pero las perdió casi todas. El segundo hace lo contrario: la pide demasiado atrás, siempre al pie, y como extremo nunca progresa –carece de velocidad en conducción para aprovechar recepciones en ventaja– ni encuentra pases por delante, su supuesta virtud (lógicamente: no tiene apenas compañeros por delante, porque ahí… debería estar él): en suma, frena el juego y casi nada aporta, pese a que –por ejemplo hoy– le sale casi todo lo que intenta. Como interior, con dos delanteros por delante, mejoró, pero es jugador de muy difícil encaje y baja rentabilidad.

León nunca acertó a superar la poblada defensa vallisoletana. Lo Celso sí aportó frescura y profundidad.

Hace más de un año, recién aterrizado el entrenador, avisamos –sección 3 de esta entrada de blog– de que la grada tendría que habituarse a ciertos aspectos del llamado juego de posición que podían hacerle perder la paciencia. Dado que la situación está lejísimos de ser grave (tres victorias, tres empates y tres derrotas en liga, victoria y empate en Europa) sería recomendable relajar el ambiente de crispación que se está creando en torno al equipo.

Los comentarios son bienvenidos. En Twitter, @juanramonlara7.

Escrito por

Músico de profesión y físico de formación, o viceversa, sus análisis tácticos le permiten combinar su pasión por el Betis con su interés por el análisis espacial del fútbol, al que contribuye desde plataformas como The Tactical Room. Confiesa debilidad por el fútbol de posición. Colabora también habitualmente con medios como Diario de Sevilla, Scherzo o Radiópolis, entre otros.

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