Análisis táctico del Betis-Milan

El Betis de Setién aplicó durante la primera media hora del partido de anoche un  fútbol de posición prácticamente perfecto en sus conceptos, con el que superó completamente al Milan. Los lombardos lograron equilibrar después el juego y merecieron un empate que fue recibido por los dos equipos como un resultado aceptable.

Primera media hora

Durante ese primer tramo el Betis aplicó, uno por uno, todos los principios en los que se basa dicho fútbol: salida limpia de balón desde atrás, triangulaciones con tercer hombre, búsqueda metódica del hombre libre, una muy buena presión postpérdida –que este año funciona mucho mejor que el pasado–… pero sobre todo dio un verdadero recital de colocación ofensiva, algo importantísimo (según explicaba este martes el propio Eder Sarabia en una interesante entrevista promocional en Betis TV) en este modelo de juego. Esa óptima colocación, cuidadísima en algunos futbolistas –véanse las carreras hacia atrás de Mandi cuando Pau recibe–, permitió al equipo esconder el balón al Milan y alcanzar su portería en ciertas jugadas con aparente y engañosa facilidad, sin apenas tener que ejecutar acciones técnicas difíciles: con sencillos controles y pases el Betis encontraba siempre a un futbolista que podía hacer daño al rival.

Para encontrar esa colocación óptima no es tan importante (que lo es) fijar un buen esquema básico de juego, sino entender cómo separarse de los compañeros para ampliar espacios y dificultar así al máximo los movimientos defensivos de los jugadores rivales; de ahí la sensación de que durante media hora los jugadores del Milan persiguieran fantasmas. De hecho el Betis osciló entre varios esquemas ofensivos durante esa media hora, y sin embargo en muchos momentos alcanzó posiciones de sorprendente perfección coreográfica. Como inexplicablemente suele ocurrir el esquema básico fue amablemente facilitado por ambos equipos en el saque inicial:

O sea: el Milan adaptaba su esquema al del Betis y en lugar de sus habituales cuatro defensas jugaba con cinco para montar un 3-1-4-2 (5-3-2 en defensa posicional) en el que Bakayoko era el pivote y Suso jugaba arriba, ligeramente por detrás del punta Cutrone; el Betis repetía el 3-4-1-2 de Milán, en el que sobre el papel Carvalho y Canales serían mediocentros paralelos mientras Lo Celso tendría libertad para moverse por detrás de los puntas: Joaquín, algo tirado a la izquierda (demasiado retrasado en demasiadas ocasiones, por cierto), y Sanabria.

Pero, decíamos, el Betis no jugó solamente ese esquema, que ya de por sí separa de forma excelente a sus jugadores: entre otros movimientos volvió a utilizar la salida con Canales en posición de lateral derecho (ya usada este año con el cántabro, y el pasado con Fabián), y también supo optimizar ese posicionamiento, formando en ocasiones (como en la jugada de la ocasión de Sanabria del minuto 27) una configuración de 4-3-3 clásico, con Carvalho y Lo Celso como interiores y Bartra como mediocentro en su maniobra ya habitual:

El Betis, en superioridad numérica en la salida de balón, atraía a los rivales y encontraba siempre al hombre libre atrás para jugar un inmenso rondo en 50 por 50 metros, culminado con varias llegadas peligrosas, y entre ellas el 1-0.

Más dificultades tenía el Milan para sacar el balón, entre otras razones porque, como hemos explicado aquí muchas veces cuando es el Betis el que juega el feo 3-1-4-2, la salida en conducción de Zapata era neutralizada por Bakayoko, marcado a su vez por Lo Celso, de forma que pese a estar en inferioridad numérica los tres hombres más adelantados del Betis montaban una buena trampa para impedir salir jugando a los cuatro más atrasados del Milan; permitían así a sus compañeros defender en superioridad numérica en el resto del campo (al contrario de lo sucedido, por ejemplo, ante el Celta pocos días antes):

Minutos 30 al 60

El Betis estropea su propio invento: Lo Celso cae cada vez más a la izquierda y acaba emparejado con el interior derecho Kessié, lo que obliga a Carvalho a defender a Bakayoko. Ese detalle y el cansancio de los de arriba provoca salidas cada vez más fáciles de Musacchio y Rodríguez. El Milan alarga sus posesiones y llega al área bética. Además tras el descanso Gattuso retoca su esquema para devolver a Suso a su lugar natural en banda; pasa a colocar a Kessié y Bakayoko como pivotes paralelos y adelanta a Çalhanoğlu. Lo Celso y Canales adaptan sus posiciones y entonces es ya el Betis el que juega claramente un 3-1-4-2, antes insinuado:

El Milan presiona muy arriba durante los primeros minutos de la segunda parte, es el Betis el que no encuentra la salida limpia de balón y tras varias ocasiones los italianos igualan.

Última media hora

Tras el empate y unos minutos delicados para el Betis los milaneses, cansados por la presión, dan un paso atrás. Setién mete arriba a Loren, que aporta mucho más que Sanabria para facilitar la salida en largo, y corrige el esquema con la entrada de Guardado en el costado izquierdo: pasa a un 3-4-2-1 con el mexicano y Lo Celso a los costados de Loren.

Pese a que las parejas naturales en todo el campo amenazaban con provocar otro correcalles como el del domingo Guardado y Lo Celso presionan solo selectivamente y ayudan al centro del campo, y ambos equipos se manejan con la prudencia que daba un resultado conveniente. El Betis es de nuevo el que manda en el partido y llega en un par de ocasiones claras, sin fortuna.

Jugador por jugador

Pau mostró muy buen juego con los pies, algo de mucha importancia en el juego del equipo, y estuvo bien bajo palos. Tiene limitada responsabilidad en el gol.

Más protegido que hace unos días, el trío de centrales mostró buen nivel, con balón y en defensa. Mención especial merece la importante vuelta de Feddal, muy mejorado respecto s Santander.

El buen partido de los carrileros es también buena noticia. Junior percutió mucho y con mucho peligro en la primera parte; Tello lo hizo mucho menos pero con gran acierto siempre. Carvalho sigue mejorando su nivel y cada vez da más verticalidad al juego (virtud en la que mejora mucho a Javi García); Canales hizo otro buen partido, y Lo Celso, discontinuo como es, puso la calidad diferencial.

La delantera fue de nuevo lo más flojo del equipo. Joaquín notó la inactividad; su posicionamiento es poco ortodoxo en este modelo, y ayer bajó demasiado, aunque fue incómodo para el rival. Sanabria, como es sabido, no aporta nada más que gol, y ayer no marcó.

Loren y Guardado aportaron frescura y presencia con balón. El mexicano intervino mucho.

Setién y Sarabia merecen mención por haber logrado que el equipo interiorice a la perfección su modelo de juego. En la segunda parte reaccionaron a las alteraciones tácticas del rival.

Los comentarios son bienvenidos. En Twitter, @juanramonlara7.

Escrito por

Músico de profesión y físico de formación, o viceversa, sus análisis tácticos le permiten combinar su pasión por el Betis con su interés por el análisis espacial del fútbol, al que contribuye desde plataformas como The Tactical Room. Confiesa debilidad por el fútbol de posición. Colabora también habitualmente con medios como Diario de Sevilla, Scherzo o Radiópolis, entre otros.

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