Análisis táctico del Betis-Racing

Ganó el Betis con holgura a un buen Racing tras una floja primera parte en la que los béticos pudieron meterse en un lío importante, y una buena segunda en la que superó completamente a los cántabros.

Primera parte

El Betis partía de un experimental 3-4-3 con varios suplentes habituales: Francis a banda cambiada (algo no estrictamente imprescindible dado que en la opuesta estaba Tello, habituado a jugar a pie cambiado), Barragán como central derecho, Mandi como verdadero defensa central –quien salía haciendo la antilavolpiana cuando el rival presionaba muy arriba para evitar solaparse con su portero y el esperado Kaptoum junto a Javi García en el doble mediocentro, más Canales e Inui a los lados de Sanabria.

Valiente, el líder del grupo II de Segunda B (con dos exbéticos en el campo) planteó de salida una ambiciosa presión alta; partiendo de las posiciones de un 4-4-2, en el que Sergio y Rivero marcaban muy de cerca a Javi García y Kaptoum, los dos norteños más adelantados (Jon Ander y Cejudo o César, que permutaron posiciones) entorpecían la salida de los tres centrales béticos hasta forzar, con la ayuda del salto de alguno de los cuatro hombres de la línea siguiente, el balón largo de Robles.

El portero bético usaba su buen toque a media y larga distancia para buscar bien a Sanabria –cuando los tres delanteros béticos quedaban mano a mano ante tres defensas–, bien a Kaptoum –cuando los cuatro defensas se ataban a su línea y por tanto él quedaba libre–. Los controles orientados y giros de Kaptoum resultaron ser la única vía válida de salida: las excesivas retenciones de balón de Sanabria, los graves problemas de Javi García para girarse y la lenta circulación de balón del trío trasero, que casi nunca logró habilitar a uno de ellos como hombre libre, resultaron en escasas salidas en ventaja.

El Racing conseguía a veces atacar en igualdad numérica tras zafarse de la presión bética o tras robo y, si bien tenía cuotas de posesión mucho más bajas que los locales, sí igualaban las llegadas con peligro, tal vez incluso más por el lado santanderino. La suerte sube al marcador un injusto 1-0 al descanso.

Segunda parte

Lo Celso entra en el puesto de un Canales con molestias. Ya en el primer tiempo la presión alta del Betis, que casi siempre defendía hombre contra hombre, producía asimetrías: en un lado Canales saltaba a por un central y Tello se emparejaba con el lateral, mientras que en el otro Inui quedaba más abierto y retrasado al seguir al lateral derecho. La aparición de Lo Celso, que (aunque se sacrificó en defensa como cualquiera) defendió claramente como segundo delantero, provocó que el Betis pasara a defender ya siempre en un claro 4-4-2, aunque en ataque volvía al 3-4-3. Marcando en verde las posiciones defensivas de los béticos y en blanco las posiciones ofensivas de los mismos jugadores béticos, la transición defensa-ataque consistía apenas en que dos jugadores se desplazaran:

Una solución similar, por cierto, la recogimos en un artículo publicado en 2015.

Fuera por la aparición decisiva de Lo Celso, por el cansancio tras apretar mucho en el primer tiempo (aunque Ania trató de refrescar) o por la desmoralización del resultado, el Racing cede en su presión y es cada vez más inferior al Betis. Tras la entrada de Joaquín Javi García se incrusta como central y el Betis acaba jugando un 3-1-4-2 con Tello ya en la izquierda, Barragán en el carril derecho y Joaquín y Lo Celso como interiores muy móviles.

Línea por línea

Joel Robles hizo salidas decisivas en la primera parte y jugó muy bien con los pies. Sin embargo Barragán y Feddal notaron la inactividad; lentos, tuvieron influencia en la mala salida de balón y los problemas defensivos del equipo en el primer tiempo. Mandi extrañó el puesto central.

Francis cumplió sobradamente, aunque al jugar a banda cambiada tendió a realizar diagonales hacia dentro, bien complementadas con caídas a banda del abierto Inui. Tello, difícil de detectar pera los santanderinos, dio profundidad.

Kaptoum respondió a las expectativas que su juego en el filial han creado: sus rápidos giros, arrancadas y controles orientados rompieron la presión alta cántabra, y combinadas con su poderío defensivo pueden ser características interesantísimas para el equipo en un puesto muy corto de efectivos. Por el contrario Javi García mostró el porqué del fichaje de Carvalho: el murciano las dio casi todas hacia atrás, como suele, en un puesto (el mediocentro por delante de defensa de tres es casi un interior) en el que hay que saber girarse y aprovechar ventajas.

Inui sigue perjudicado por cierta ansiedad, como un Sanabria que quiso lucirse y necesita cariño de la grada. Canales anduvo espeso, y la aparición en su lugar de un enorme Lo Celso mejoró ostensiblemente al equipo. León aportó enormes ganas.

Los detalles

– El Betis sacó ventaja en el primer y tercer gol de su sistematización del mecanismo de saque de córner que llevamos aquí reclamando años: al poner un zurdo y un diestro en posición de saque amenazando jugada en corto obligaron a salir del área a dos defensores y el Racing quedó numéricamente expuesto en su área al colgar el balón:

Una mala elección en la segunda parte, sin embargo, pudo complicar la eliminatoria aún con 1-0: se sacó en corto frente a esos dos defensas, cuando procedía colgarla, y la jugada acabó en un arriesgadísimo tackle de Francis como último hombre.

A diferencia de lo habitual, el Betis pareció querer divertirnos jugando al despiste con la colocación de los jugadores en el saque inicial; por ejemplo Javi García falsificó su posición: partió como central.

Los comentarios son bienvenidos. En Twitter, @juanramonlara7.

Escrito por

Músico de profesión y físico de formación, o viceversa, sus análisis tácticos le permiten combinar su pasión por el Betis con su interés por el análisis espacial del fútbol, al que contribuye desde plataformas como The Tactical Room. Confiesa debilidad por el fútbol de posición. Colabora también habitualmente con medios como Diario de Sevilla, Scherzo o Radiópolis, entre otros.

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