El paso adelante de Francis

Sobreponerse a los pitos de una grada como la de Villamarín no es sencillo, y hacerlo con menos de 30 partidos en Primera División aún menos. El silbido es algo bastante habitual en el mundo del fútbol, y rara vez se habla de su verdadero impacto, el cual la mayoría de veces suele ser contraproducente. Ínfimos son los casos de que un jugador en el mismo partido mejora su rendimiento tras ser silbado, sino todo lo contrario. Y tras ese encuentro desagradable, entra en juego la personalidad de cada jugador. Algunos se lo toman con desdén y la situación roza lo irreversible, y otros logran sobreponerse para acallar críticas como es el caso de Francis Guerrero.

A Francis se le recriminaba falta de nivel; pese a su siempre notable entrega el de Coín apenas sumaba en ataque. Mostraba cierto pudor a encarar y a atacar los espacios, y eso, actuando como carrilero, penaliza al equipo. Si bien es un jugador que suma en la circulación, que rara vez pierde el esférico, la posición demandaba mucho más, y la fuerte apuesta de Setién por él parecía tener poco sustento, menos aun cuando en el banco aguardaba Barragán, quien la temporada pasada se erigió como uno de los principales generadores de peligro del equipo verdiblanco. Pero tras los pitos, parece que Francis en vez de mostrarse aún más cohibido, lo cual sería normal, ha reaccionado soltándose, mostrando su versión más incisiva. Si bien es cierto que no ha pasado a ser un torbellino ofensivo, sí que exhibe menos pudor a romper al espacio, a pisar línea de fondo. De hecho, tras aquel partido frente al Athletic, se estrenó como asistente, ya que ni la temporada pasada ni en el arranque de esta había dado ningún pase de gol, dato que no ayudaba en la habitual comparativa como Antonio Barragán.

Defensivamente al malagueño nunca se le ha podido recriminar nada. En muchas ocasiones parecía como el eslabón más débil, como el jugador llamado a sufrir durante el encuentro, pero rara vez lo hacía. Su esfuerzo y rigor le llevan a rendir incluso actuando a pie cambiado.  Hoy nadie discute a Francis, el canterano ha sacado fuerzas donde muchos encallan. Ha demostrado tener la personalidad al menos para vestir las trece barras. Habrá que seguir su evolución futbolística y ver si realmente acaba saliendo ese atrevimiento ofensivo que se espera de un jugador formado como extremo. Por ahora, evoluciona y suma titularidades cada vez menos discutidas.

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Uno de tantos béticos que sufren y disfrutan desde la lejanía. Periodista deportivo. Apasionado del balompié y de todo lo que sucede sobre el verde. Piensa que podría vivir sin el gol, debido a su fascinación por todo lo que sucede en el juego: movimientos, espacios, etc. Esa fascinación es la que pretende reflejar en sus artículos. Eso si, nada como explicarlo con el sabor de las deliciosas victorias verdiblancas. Siempre ha pensado que lo sueños son mentiras que un día deja dejan de serlo.

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