Betis – Real Sociedad: vuelve la defensa de cuatro

Es probable que Setién no quedase muy contento con el experimento de Huesca, un partido en el que quiso blindar a su equipo con cuatro centrales por detrás de William Carvalho; o es posible que quisiera dar descanso a probables titulares ante el Real de Madrid. Lo cierto es que el péndulo osciló anoche hasta el extremo contrario y el cántabro presentó el equipo más jugón y ofensivo del último año, con solo dos centrales –Mandi y Bartra– tras el mediocentro portugués, y Barragán y Francis, este a pie cambiado, como laterales.

El esquema resultante fue ese mixto entre 4-4-2 y 4-3-3 also known as 4-2-3-1 que suele usarse para dar privilegios al llamado mediapunta. Pocos son los jugadores que justifican ese status, pero Lo Celso es uno de ellos. El argentino defendió como delantero a la derecha de Sanabria, pero atacaba unos metros más atrás, como interior; Setién y Sarabia son cuidadosos posicionalistas y lograron montar un buen 4-3-3 en posesión de balón al hacer jugar a Guardado escalonado a la izquierda de Carvalho, en posición simétrica a la del rosarino. En salida de balón resultaba esta ejemplar distribución, con los jugadores béticos formando triángulos prácticamente equiláteros:

Una foto tomada desde la grada de fondo en la primera parte no nos deja mentir:

Tal vez para protegerse por jugar con un defensa menos Setién cerró mucho en salida de balón a Bartra y Mandi, que estuvo a veces incluso muy cerca de Joel, y los laterales jugaron lógicamente bastante menos altos de lo habitual. Joaquín y Canales eran los extremos a pie cambiado, posición sacrificada en este esquema porque obliga a gran recorrido: han de ser delanteros en ataque pero mediocampistas en fase defensiva, y seguir a sus laterales.

El balance de la apuesta de Setién fue, previsiblemente, un partido atractivo en el que el Betis jugó muy bien con pelota pero corrió importantes riesgos defensivos, tanto en la salida de balón como en la contrapresión –donde antes cerraban tres defensas anoche lo hacían solo dos–. Pese a tener delante a un equipo de características similares –aunque aún en transición por cambio de entrenador, la Real cuidó la posesión y se situó en un 4-2-3-1 que pasaba a 4-3-3 en ataque por escalonamiento de Zurutuza y retraso de la posición del mediapunta Sangalli–, el Betis tuvo mucho más el balón y dominó el partido durante su mayor parte. No obstante, cuando su presión desfalleció en torno al minuto 65, los béticos cerraron mal en defensa posicional y pasaron diez minutos muy delicados, en los que la Real acumuló casi tantas ocasiones como los locales en todo el partido. Y es que la presión alta del Betis volvió a adolecer de un problema muchas veces visto cuando el Betis jugaba con defensa de cuatro durante la primera temporada de Setién: el equipo salta a veces a destiempo a esa presión adelantada y queda en inferioridad numérica en el centro del campo, facilitando mucho la salida del rival. El problema lo analizamos ya justamente tras aquel 4-4 de Anoeta. Ayer el equipo quedaba situado así para la presión alta:

Como puede verse, ante el 4-3-3 realista el esquema bético encajaba mucho peor que en otras ocasiones. Al quedar mano a mano arriba pero dejar línea de cuatro atrás contra los tres delanteros realistas, Joaquín, Canales y Carvalho quedaban en inferioridad numérica ante los dos laterales más los interiores Zurutuza y Sangalli. Mientras el Betis tuvo fuerzas la cosa se resolvió con buenas basculaciones laterales o saltos de Bartra hacia la siguiente línea, pero cuando Guardado perdió fuelle y ni tan siquiera volvía a su línea al ser superada la presión llegaron los problemas, que no mejoraron hasta mucho después de la salida de Tello como extremo izquierdo y la reubicación de Canales como interior.

En suma, parece difícil que Setién repita el domingo esta defensa de cuatro, pero se abren nuevas opciones de cara al futuro, especialmente si García y Feddal no suben su rendimiento. En lo individual hay que destacar el buen partido de Francis, pletórico físicamente, y la segunda mitad de Lo Celso, que paró el reloj con un pase messiánico a Tello.

Los comentarios son siempre bienvenidos. En Twitter, @juanramonlara7.

Escrito por

Músico de profesión y físico de formación, o viceversa, sus análisis tácticos le permiten combinar su pasión por el Betis con su interés por el análisis espacial del fútbol, al que contribuye desde plataformas como The Tactical Room. Confiesa debilidad por el fútbol de posición. Colabora también habitualmente con medios como Diario de Sevilla, Scherzo o Radiópolis, entre otros.

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