Análisis táctico del Betis-Atlético de Madrid

Hizo un buen partido el Betis ante uno de los mejores equipos de Europa y cosechó un excelente resultado, especialmente si se consideran las circunstancias en las que hubo de disputarlo. Lo apretado de la clasificación de LaLiga da más valor aún al triunfo.

Primera hora de juego

Y es que el exceso de partidos y el corto número de jugadores ha provocado una tremenda sobrecarga a la plantilla bética. La combinación de lesiones, fatiga muscular y rotaciones obligó a Setién a confeccionar una alineación de circunstancias sin Sidnei, Junior ni Lo Celso, una vez más con Francis como carrilero a banda cambiada y aun así con jugadores con muchos kilómetros en las piernas, como Canales y Mandi.

Enfrente Simeone podía contar con un once bien descansado. Los atléticos jugaban su habitual 4-4-1-1 (más bien 4-4-2 en defensa), esta vez con Juanfran como lateral izquierdo (a pie cambiado), y con su típica disposición ofensiva: un mediocentro posicional (Rodri), un tanque arriba (el debutante Morata, por cierto jugador muy adecuado al estilo de Simeone) y por detrás de él un enjambre de jugadores interiores: Lemar algo echado a la izquierda, Correa a la derecha, Griezmann libre en la mediapunta y Thomas algo más atrás pero también bastante libre.

Enfrente Setién nos engañaba con la colocación en el saque de centro:

Los béticos simulaban un 3-4-3 (o 5-2-3), pero pronto el juego real evidenciaría que Joaquín iba a situarse mucho más arriba que Canales, y prácticamente a la altura de León. Canales y Kaptoum quedaban a derecha e izquierda de Guardado, muy centrado este, formando pues un claro 3-1-4-2 que significaba un arriesgado emparejamiento en todo el campo: los dos delanteros béticos quedaban descolgados junto a los centrales atléticos, incluso cuando la jugada les rebasaba al defender, dejando entonces que se jugara un ocho contra ocho en el resto del campo.

A cambio los béticos apretaban bastante arriba a los atléticos y tan solo durante un pasaje del primer tiempo les permitieron cerrar su nuevo círculo virtuoso de posesión en campo bético y presión potpérdida. Durante el resto de la primera parte y el primer tramo de la segunda el escenario del partido sería el previsible a priori: una especie de armisticio provisional en el que el Betis se sentía a gusto con sus posesiones defensivas –en las que el balón circulaba sobre todo por su parte trasera, sin excesivos riesgos– e igualmente el Atlético estaba cómodo sin balón, con su bloque medio bien juntito por dentro. Los colchoneros, como tantos otros equipos, permitían al Betis ganar el tres contra dos de salida de balón por la parte izquierda, sabedores de que ni Feddal es demasiado peligroso al conducir hacia arriba ni menos aún Francis, una vez más inoperante en ataque a pie cambiado, crearía el menor peligro por su costado. El Betis trataba de evitar pérdidas en zonas interiores y de cargar el juego por la derecha. Salvo algunos accidentes como un remate de Feddal muy al inicio (espectacularmente salvado por el gran Oblak) el partido transcurría sin apenas sobresaltos.

Última media hora de partido

El Atlético corrige laterales al descanso con la entrada de Filipe Luís. Una clara ocasión de Canales al borde de la hora –en una jugada de pases aparentemente fáciles típica de este Betis– hace de toque de corneta para el inicio de las hostilidades. Muy pronto llega lo insólito: un error defensivo del Atlético, en forma de penalti absurdo, que Canales aprovecha.

El Betis pasa a su modo defensivo de las medias horas finales cuando el marcador va bien: retrasa a Joaquín a la banda izquierda y monta un 5-4-1 en el que Juanfran y Filipe Luís son seguidos durante bastantes metros por Joaquín y Canales. Sin nada que perder, Simeone monta luego un 4-3-1-2 con Thomas y Vitolo en los costados y Griezmann por delante de Rodri, y más tarde Setién refuerza el físico de su centro del campo con Javi García. El partido alterna dos tipos de fases: el Betis, fiel a su manera de jugar y con notables riesgos en la salida, sigue tratando de conservar la posesión durante muchos tramos; pero en otros el Atlético logra encerrarlo cerca de su área –los béticos con las líneas muy juntas– y obligarlo a quitarse el balón de encima cuando lo recupera; pese a ello, de la combinación de espesura de los atléticos –no es el ataque posicional la especialidad de los de Simeone– y buen desempeño defensivo de los béticos resultan escasas ocasiones claras, casi todas en barullos por el centro bien resueltos por Mandi, Sidnei y Feddal.

Línea por línea

Pau mantuvo la calma con pies y manos, y tuvo una tarde relativamente plácida. Los centrales fueron de nuevo lo mejor del equipo, en particular Mandi. Feddal interviene casi siempre con acierto en defensa y ocupa mucha área, aunque su tendencia a recular no es coherente con el modo de defender de sus compañeros. Bartra salió llevándose la mano al muslo, aunque Sidnei lo suplió perfectamente.

Francis hizo un mal partido en ataque, aunque cumplió en defensa. Por suerte Junior está de vuelta. Barragán hizo su típico encuentro de veterano con mucho oficio. Kaptoum alternó pérdidas peligrosas (sobre todo en el primer tiempo) por falta de claridad en el juego a dos toques con sus característicos desbordes gracias a su potencia y tren inferior corto; en defensa cubrió campo bien. Guardado se enredó cuando quiso conducir pero soportó bien la siempre incómoda presión del Atlético, y Canales hizo, simplemente, un partido excelente, con magníficas acciones individuales durante todo él.

Joaquín y León trabajaron bien aunque pocas veces superaron a la defensa atlética, algo por demás normal. León estuvo rápido en el desmarque, buen alternativa dada su dificultad para la recepción de espaldas.

Tal vez la prudencia por posibles lesiones tenga que ver en ello, pero llama la atención la resistencia de Setién a hacer cambios antes del minuto 70. García tapó bien por el centro muy al final.

Los comentarios son siempre bienvenidos. En Twitter, @juanramonlara7.

Escrito por

Músico de profesión y físico de formación, o viceversa, sus análisis tácticos le permiten combinar su pasión por el Betis con su interés por el análisis espacial del fútbol, al que contribuye desde plataformas como The Tactical Room. Confiesa debilidad por el fútbol de posición. Colabora también habitualmente con medios como Diario de Sevilla, Scherzo o Radiópolis, entre otros.

No comments

LEAVE A COMMENT