Análisis táctico del Betis-Valencia de Copa

Jugó el Betis un buen partido ante un rival de alto nivel y logró un empate que sabe a poco tras haber tenido la eliminatoria en sus manos.

Primera media hora

Muy valiente, Quique Setién decidió recuperar a Junior y colocar a Joaquín como carrilero derecho para dar profundidad al ataque bético ante un Valencia previsiblemente muy cerrado por dentro, como pudimos verlo días antes en el (otro) 2-2 ante el Barcelona:

Efectivamente –al fin y al cabo Marcelino no es más que un Bordalás con mucho más dinero para fichar– así se colocó el Valencia durante la mayor parte del partido: un 4-4-2 compacto y muy cerrado por dentro que ofrecía grandes espacios por fuera, sobre todo, claro está, en el lado contrario al del balón.

Sin embargo al Betis le falló la otra pieza clave en su táctica: la circulación rápida de pelota. Fuera de forma, Carvalho estuvo especialmente lento, y ni él ni los centrales buscaron casi nunca la jugada marcada por la flecha roja: los cambios de juego hacia el flanco débil de la defensa. Tampoco favoreció mucho a Carvalho su posición, una vez más como pivote único (círculo azul) de ese 3-1-4-2 que inevitablemente solapa ciertas posiciones ofensivas. Es siempre interesante observar el passmap de @11tegen11:

Como se observa (grosor de las flechas) el portugués retrasó hacia Javi García muchos más balones de los que recibió de este, y apenas jugó en largo hacia Joaquín y Junior. Como consecuencia la circulación bética era premiosa, y las buenas basculaciones laterales del Valencia llegaban a tiempo sin causarle gran desgaste físico.

Ese fue el escenario posicional en el que transcurrió la mayor parte del partido, esto es, balón en posesión del Betis. Otra cosa muy distinta sería la fase defensiva bética. Ante un equipo, como el Valencia, que te ataca desde el 4-4-2 hay dos maneras básicas de emparejar jugadores: la valiente, mano a mano en todo el campo, y la más conservadora, dejando un hombre de más atrás. Las opciones eran pues estas:

 Modo I. Mano a mano en todo el campo: 4-4-2

Modo II. Dejo al rival alargar sus posesiones pero gano un jugador atrás: 5-4-1

Casi todos los equipos presionan del primer modo en ciertas situaciones como los saques de puerta, pero pocos se atreven a mantenerlo en todas las fases del juego defensivo como hizo ayer el Betis. A cambio de ello Bartra y Sidnei se vieron expuestos a un peligroso dos contra dos durante todo el partido, ante frecuentes balones cruzados hacia el área y luego ante la velocidad de los puntas valencianistas, más sufrida aún por la pronta ausencia de Bartra.

Joaquín, por otra parte, no se veía expuesto al verdadero rol de carrilero: emparejado con Gayá, sus movimientos y los de Mandi se asemejaban a los de los extremos y laterales de Guardiola en el City; sin embargo el portuense, con cierto exceso de celo, cubriría a veces demasiados metros de banda, sufriendo un desgaste que luego pagaría caro.

Durante veinticinco minutos el Betis domina la posesión de balón y el Valencia rara vez se estira y se va arriba, pero en un arreón visitante al filo de la media hora el Betis concede un manojo de ocasiones de gol, mala costumbre de los béticos (sucedió por ejemplo en casa en octavos ante la Real) que no acaba de solucionarse.

Segunda media hora de partido

Pasado ese mal rato el Betis sube el ritmo y las basculaciones valencianistas empiezan a llegar tarde; la presión postpérdida del Betis vuelve a encerrar al Valencia y se logra cada vez mayor profundidad. Tras un asedio progresivamente más estrecho llegan las ocasiones, y con ellas dos goles generados desde el córner. Durante los minutos siguientes al 2-0 el Betis da una lección de colocación ofensiva, timing en el pase y, en fin, conservación del balón ante un rival que pese al resultado no pierde el sitio ni se va arriba.

Última media hora de partido

Marcelino refresca a su equipo sin tocar el esquema y mete arriba a Gameiro, aún más veloz que Mina. El Betis sigue tratando de tener el balón, de jugar en campo rival e incluso de buscar el tercer gol, aun a costa de sus sabidos riesgos en la salida de pelota y de dejar espacios a los puntas valencianos.

Setién gasta los dos cambios restantes en relevar al cansado Loren y a un Junior recién salido de lesión, pero, sorprendentemente, no pasa al modo segundo de defender como suele hacer cerca del final cuando el marcador es favorable. Alrededor del minuto 80 quien esto escribe fue testigo de indicaciones de Jesé a Lo Celso con las que parecía ordenarle que se retrasara por la derecha; es posible que fuese un intento de pasar al segundo modo de defender (5-4-1 en este caso), y de hecho Joaquín sí se retrasó hasta posición de carrilero en muchas jugadas defensivas –emparejado con Cheryshev–, aunque, sin la colaboración de Lo Celso, solo logró cansarse aún más y dejar espacio para las subidas de Gayá:

Fuera como fuese el Valencia comienza a hacer daño por ese sector y en dos ataques rápidos tras recuperación por la zona logra el empate: primero tras una clara falta sobre Mandi, y luego con un gol sobre la bocina.

Línea por línea

Un Joel excelente mantuvo al equipo de pie en los momentos complicados. Los centrales, muy expuestos a la velocidad valencianista, estropearon un poco al final su muy buen partido, aunque las prestaciones de García no llegaron a las habituales de Bartra.

Carvalho volvió a ser el jugador pesado y poco ágil de las primeras jornadas; sin duda es hombre que tras lesión necesita partidos para ponerse a punto, y estorbó más que aportó al juego. En los costados Junior percutió poco aunque bien, y Joaquín dio más de lo que podía; tal vez hubo de ser cambiado. Su gol olímpico, aunque raro, quedará para el recuerdo, y desde su viejo extremo derecho dejó dos o tres centros maravillosos, aunque lamentablemente el Betis tuvo muy poca llegada al remate en jugada.

Canales sigue en gran forma física y castigó al Valencia cuando le dieron espacios, aunque su juego no tuvo siempre continuidad. Sí la tuvo, aunque sin la brillantez del cántabro, Guardado. Lo Celso, muy arriba, tuvo muy pocos espacios. Loren estuvo muy aislado en la punta y aportó poco más que el gol. Francis y Jesé cumplieron.

El detalle

El primer gol del Betis llegó tras una buena ejecución del mecanismo de dos contra uno en el córner que hemos reclamado durante años en este blog y que ya dio sus frutos (sin siquiera llegar a ejecutarlo) en esta misma competición hace pocos meses. Los béticos parecían haberlo olvidado. En esta ocasión el acompañante de Joaquín en la jugada no fue el habitual Guardado, sino Canales.

Escrito por

Músico de profesión y físico de formación, o viceversa, sus análisis tácticos le permiten combinar su pasión por el Betis con su interés por el análisis espacial del fútbol, al que contribuye desde plataformas como The Tactical Room. Confiesa debilidad por el fútbol de posición. Colabora también habitualmente con medios como Diario de Sevilla, Scherzo o Radiópolis, entre otros.

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