Análisis del Betis- Stade Rennais

Cayó finalmente el Betis en una de las tres competiciones que disputaba esta temporada. Una eliminación temprana y ante un rival de nivel algo inferior como el Rennais debe ser considerada un fracaso sin paliativos, aunque las exageradas sensaciones con que ha sido recibida por buena parte de la afición denotan falta de percepción de la realidad.

Cierto es que el Betis se dejó igualar en juego por el Stade –más incluso de lo que sucediera en la ida–, pero algo similar sucedió con Espanyol, Real Sociedad o el propio Milan, y el equipo, contra los reproches sobre su presunta falta de competitividad, sobrevivió a esos retos. Ocurre que una plantilla corta como esta y de una calidad parangonable a la de sus rivales muy difícilmente podía salir vivo de sucesivas finales apocalípticamente definitivas, y finalmente la moneda tirada al aire salió cruz.

Primeros 35 minutos de partido

En ello probablemente tenga algo que ver el cansancio físico y psicológico de los jugadores. Entre rotar o poner un once muy titular Setién optó por lo segundo, y sus pupilos, muy cargados ya de minutos, no salieron ni con la actitud ni con la frescura física ideales. Y es que de inicio compareció un Betis un tanto timorato, fuese por órdenes de su banquillo o por empuje del rival; el modo de juego del Stade, fuerte físicamente, rápido arriba y amante del balón largo, tiene ciertas similitudes con el del Alavés, y de inicio el Betis planteó el partido de forma un tanto similar al del último encuentro, tanto en lo posicional como en la forma de jugar: los béticos se dejaban igualar la posesión y se veían obligados demasiadas veces a defender en estático el 4-2-3-1 del rival desde un 5-4-1:

Tal vez el objetivo era guardar un hombre de más en línea defensiva para ganar segundas jugadas, y recular un poco para protegerse de la velocidad de los extremos franceses, Sarr y Niang. Pero el efecto fue que los béticos tuvieron que defender cerca –incluso dentro– de su área, donde menos cómodos se sienten zagueros como Mandi y Bartra (factor, por cierto, que tal vez explique esas secuencias de ocasiones que suele conceder el equipo apenas pierde la posesión en un tramo del partido, como ocurrió en Rennes de inicio, y en otros muchos partidos). La presencia de Joaquín como carrilero derecho empeoraba las perspectivas de un Betis sin balón: se veía obligado a defender a un jugador superior físicamente como Niang. El paso natural a la presión mano a mano, que debían marcar Lo Celso o Jesé saltando a por un central francés, casi nunca se producía.

Nivelada pues la posesión, las ocasiones se alternaban en ambas porterías (más, en verdad, en la del Betis) y los franceses embocaban muy pronto las dos primeras.

Minutos 36 al 70

El Stade había presionando bastante arriba hasta entonces, y pretende mantener su bloque medio-alto, pero la trabajadísima salida de balón bética empieza a encontrar con facilidad al hombre libre y el Betis sale una y otra vez con la pelota jugada desde un 3-4-3 ofensivo escalonado por dentro, con William más estático que Canales. Curiosamente los franceses, pese a la facilidad con que el Betis encuentra espacios y al marcador favorable, nunca se encierran: Stéphan, su entrenador, había declarado los días previos al partido que habían aprendido de sus errores en el encuentro de ida, probablemente en referencia al asedio bético en Rennes, y efectivamente el partido se convierte en una sucesión de ataques béticos a campo abierto lanzados desde atrás por Joaquín y Lo Celso o, muchas veces, por imponentes carreras de Canales, que atraviesa el campo en conducción cada vez que gana un par de metros a su par. El Betis se pone de gol media docena de veces, pero solo la primera clara acaba dentro.

Aunque la presión postpérdida bética se imponía y el Rennais cada vez se veía más empujado hacia atrás, inteligentemente los franceses se cerraban por dentro y canalizaban los ataques béticos hacia las bandas, donde la falta de físico de Guardado y la falta de remate (completamente inoperante en este aspecto Loren) para los excelentes centros cruzados de Joaquín hacían morir las expectativas de gol béticas. Solo Jesé amenazaba seriamente la puerta rival.

Minutos 70 al final

Cuando parecía que los franceses iban a ser los desfondados tras muchos minutos corriendo tras el balón, es el Betis el que pierde fuelle. El Rennais alarga sus posesiones e incluso se permite lanzar alguna contra peligrosa.

Setién retira (al parecer por problemas físicos) a Jesé, hasta entonces el delantero más incisivo del Betis, pero no agota cambios hasta muy tarde. Sin fuelle Canales y Lo Celso, y menos aún Joaquín, el Betis no puede con un partido que se convierte en un ida y vuelta, la grada tampoco mantiene la fe y la noche termina con el 1-3 tras una sucesión de pelotazos por parte bética.

Línea por línea

Joel falló gravemente en el 0-1: un portero de su altura no puede consentir un remate desde el centro del área pequeña tras un córner blando y limpio. Luego cumplió, aunque abusó un poco del balón largo.

El trío de centrales sufrió algo más de lo debido al jugarse ciertos tramos demasiado cerca del área bética, aunque la salida de balón de Mandi lució de nuevo. Más aún sufrió Joaquín como carrilero puro, sin soluciones defensivas; Guardado mostró una vez más que si alguna vez tuvo físico para el carril ese tiempo ya pasó.

William jugó un partido decente, aunque su habitual velocidad diésel quedó en evidencia ante el alto ritmo del partido. Canales, sin embargo, estuvo excelente mientras tuvo fuelle, y ofreció un sinfín de soluciones a su equipo a la hora de sacar el balón jugado.

Lo Celso volvió a ser decisivo ante el gol, aunque no estuvo clarividente y sí muy vigilado. Nos alegramos de habernos equivocado con Jesé, que aunque no encuentre aún el gol sí es el delantero (puro) más en forma del equipo actualmente. Decepcionó completamente Loren, desaparecido e incapaz siquiera de rematar con algún peligro uno solo de los muchos balones que llovieron por el área del Rennais.

La nula aportación de León se vio igualada por la de un Lainez ciertamente fuera de sitio, pero preocupantemente timorato al choque. Emerson apenas debutó.

Pese al buen juego del equipo en ciertas fases de los últimos partidos y a la búsqueda de soluciones tácticas, lo cierto es que el Betis de Setién parece haberse olvidado de ganar. La falta de remate sigue siendo un problema recurrente; una mejor carga del área en los balones cruzados podría mejorarla.

Los comentarios son bienvenidos. En Twitter, @juanramonlara7.

Escrito por

Músico de profesión y físico de formación, o viceversa, sus análisis tácticos le permiten combinar su pasión por el Betis con su interés por el análisis espacial del fútbol, al que contribuye desde plataformas como The Tactical Room. Confiesa debilidad por el fútbol de posición. Colabora también habitualmente con medios como Diario de Sevilla, Scherzo o Radiópolis, entre otros.

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