Análisis del Betis – Barcelona F.C.

Un Messi estelar condujo al Barcelona a una comodísima victoria ante un Betis mediocre, que solo opuso resistencia durante poco más de media hora.

Minutos 1 al 35

Los reivindicadores de los planes B y los cambios de estilo de juego en función del rival deben saber que el Barcelona lleva muchos años jugando no solo con el mismo estilo de juego, sino sin cambiar sus esquemas ofensivo y defensivo, que son además distintos: 4-3-3 clásico en posesión, con Messi generalmente tirado a la derecha, y un 4-4-2 cuando la tiene el rival que descarga de trabajo al mejor jugador del mundo. Naturalmente dentro de ese marco general, que sobrevive incluso a los cambios de entrenador, hay sutiles matices, y por ejemplo ayer Valverde aprovechó la baja de Dembélé para introducir uno: metió en la posición del extremo francés a un centrocampista trabajador como Arturo Vidal.

Curiosamente Vidal (por Malcom en este caso) fue el único cambio también respecto a la victoria del Betis en el Camp Nou hace pocos meses, y si la intención de Valverde era atorar la salida de balón favorita del Betis, por el lado de Mandi, tuvo éxito: al acabar el primer tiempo el argelino había fallado seis pases, una cifra abultadísima para él. La otra sutil alteración de Valverde respecto al plan de aquel partido fue retrasar la presión: de salida el Barça jugó con el freno de mano echado, cedió el balón al Betis y lo esperó desde un cómodo 4-4-2 a media altura, baja en contadas ocasiones:

El plan de Setién y la alineación eran muy similares a los de Barcelona, pero –como se observa abajo– la colocación ofensiva era más bien la de Vigo: un 3-1-4-2 que trata de aprovechar los intersticios del 4-4-2 rival.

Bien cerrado sin embargo el Barça, muy atentos sus defensas a las recepciones interiores y sin buenos desmarques verticales, el Betis solo hacía daño por un sector, aunque ese daño era mucho: mientras contó con suministro de balones Tello provocó terror en la zaga culé. El partido transcurría con dominio y ocasiones favorables al Betis, siempre llegadas por la izquierda, aunque un error arbitral en una de las escasas jugadas barcelonistas dio oportunidad a Messi para clavar un gran gol.

Minutos 35 al 70

El plan defensivo del Betis, como en la primera vuelta, era muy simple, y el habitual cuando Setién quiere privar del balón al rival: clonar en espejo el esquema del contrario, en este caso un clásico 4-3-3 (con Vidal algo más atrasado de lo normal y Alba en busca de aprovechar su espacio natural), y perseguir a los rivales mano a mano por todo el campo.

Resultaron estas parejas:

Aunque en el Camp Nou funcionó muy bien, el plan no dejaba de tener sus riesgos, y en concreto tres: el enorme espacio que deja tras la defensa, el gran desgaste físico que supone, y permitir el mano a mano a campo abierto a delanteros del nivel de Suárez o Messi. El primer riesgo fue minimizado por las buenas condiciones para defender ahí de los Bartra, Sidnei y Mandi, y por el sacrificio de Joaquín ante Alba. Pero el progresivo cansancio por intentar sostener la presión alta ante el toque azulgrana acabó permitiendo muchas salidas en velocidad de Messi, Suárez y Vidal (siempre en intercambio de posiciones): jugadas con apariencia de contraataque –aunque fuesen salidas limpias de balón– y en igualdad numérica que trajeron un constante goteo de ocasiones claras. Dos de ellas acabaron dentro.

El Betis pasaba además problemas para superar la presión blaugrana, que se había adelantado respecto al inicio del partido: cuando Vidal saltaba a por Mandi y Alba a por Joaquín los béticos se veían obligados a jugar en largo, con escaso resultado.

Minuto 70 al final

Setién señala acertadamente con sus cambios a Lo Celso y Carvalho, y acaba formando un 3-4-3, mientras Valverde refuerza físicamente a su equipo desplazando a Sergi Roberto al interior. En todo caso un Betis muy manso no ofrece ya resistencia, y el partido transcurre entre cierta relajación azulgrana, destellos de Messi y la bajada de brazos de un Betis ya sin fuerzas ni mentalidad competitiva.

Línea por línea

Pau tuvo muy poco que hacer en los goles y jugó bien con los pies. Su defensa tuvo un día difícil: aunque Sidnei cumplió Bartra pasó un calvario ante Suárez (incluso por bajo en el 0-3) y Mandi se vio (por primera vez) sometido por la presión rival.

Mucha culpa de esto último la tuvo William Carvalho, que casi nunca aprovechó las ventajas con que recibía el balón para mejorar la jugada. A estas alturas de temporada ya sabemos que las habilidades en el manejo de la pelota del portugués apenas compensan apuradamente su lentitud de movimientos cuando recibe el balón, y que esa lentitud al desplazarse es un grave lastre en defensa, porque llega tarde a casi todo. El mediocentro se ha convertido en un caro problema.

Canales dio alguna salida a la pelota junto a un Guardado  muy trabajador, buen suministrador de Tello durante media hora. Este último debe ser en adelante titular sin discusión, aunque a veces pierda balones en zonas delicadas: provoca peligro por sí mismo y por los espacios que obliga a ceder al rival. Joaquín trabajó bien en defensa –que no es poco– pero sus centros laterales fueron desaprovechados una vez más.

Jesé hizo un partido poco más que aceptable, pero preocupa seriamente el estado de forma de Lo Celso, que apenas dio toquecitos fáciles en zonas atrasadas; cabizbajo, no aparece ya jamás en las zonas calientes y no es ni la sombra del deslumbrante jugador de hace tres meses.

Lainez, Emerson y Loren cumplieron decentemente, el último con un buen gol.

Valverde tocó mejor queSetién las teclas tácticas del partido. El Betis sigue atorado en ataque posicional: cuando los rivales se cierran y se gana la salida de balón, y aunque ahora hay llegada por fuera gracias a carrileros ofensivos, sigue habiendo problemas para abrir al rival por dentro porque apenas hay desmarques ni permutas en vertical (dentro-fuera).

Los comentarios son siempre bienvenidos. En Twitter, @juanramonlara7.

Escrito por

Músico de profesión y físico de formación, o viceversa, sus análisis tácticos le permiten combinar su pasión por el Betis con su interés por el análisis espacial del fútbol, al que contribuye desde plataformas como The Tactical Room. Confiesa debilidad por el fútbol de posición. Colabora también habitualmente con medios como Diario de Sevilla, Scherzo o Radiópolis, entre otros.

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