Análisis del Real Sociedad – Betis

El Betis de Setién echó por tierra anoche casi todas sus esperanzas de acabar la temporada en posiciones europeas y se ve abocado a un final de curso sin objetivos tras un arranque de 2019 muy decepcionante.

No es cuestión ya de que el equipo perdiera anoche –en un partido bastante igualado– ante una Real Sociedad en horas bajas; ocurre que en la última docena de partidos el Betis no ha sido superior a casi nadie y, ya sin apenas lesiones, problemas externos ni sobrecarga de partidos, el equipo se le ha caído al entrenador, sin excusas ni pretextos. Las ventajas tácticas que se le suponen al estilo de juego no lucen y sí los defectos ya conocidos, a los que se suma un estado anímico que no augura nada bueno.

Primer tiempo

Al menos el partido servirá para demostrar a los analistas simplistas que el fútbol, incluso ciñéndonos a lo táctico, es mucho más complejo que el mero hecho de jugar con defensa de cuatro o de cinco. Porque Setién anoche hizo caso a la corriente popular y además de dejar fuera a Bartra, Jesé o Joaquín compuso una clara defensa de cuatro para organizar un 4-4-1-1 en fase defensiva:

La misión de Loren, en inferioridad numérica, era estorbar la salida de los centrales, mientras Lo Celso vigilaba al pivote Zubeldia.

Cuando atacaba el Betis se veían sistemas similares: los béticos estructuraban muy bien en lo posicional su ataque, pues Lo Celso –mediapunta clásico– caía al interior derecho y Guardado se adelantaba al izquierdo; Carvalho era mediocentro al sacar el balón y en la izquierda la presencia de Sidnei en el lateral activaba uno de esos mecanismos especiales que pedíamos aquí: el hispanobrasileño subía por dentro y dejaba a Tello pegadísimo a la cal, al estilo del Sané del City. La Real alternaba largas fases de presión muy alta con repliegue en 4-4-2:

El partido era de dominio alterno; el Betis repetía uno de sus defectos más conocidos durante estas dos últimas temporadas: ante la presión alta realista corría riesgos en la salida de balón, pero cuando la superaba no la castigaba con ocasiones de gol, unas veces por miedo a perder el control del partido por sufrir pérdidas con el equipo mal colocado, y otras (caso tantas veces de Canales) por falta de acierto en el último pase, a lo que contribuía, un día más, la desaparición de Lo Celso. En ataque posicional el Betis repetía otro de sus defectos más conocidos: falta de remate, y ello por dos causas que vienen de lejos: rara búsqueda del disparo a puerta, y muy poca carga de rematadores de centros laterales, apenas esperados por un Loren encerrado entre cuatro rivales.

La Real creaba peligro apenas esporádico, pero un córner espantosamente defendido por el Betis acaba dentro.

Segundo tiempo

El Betis encierra a los locales y logra empatar el partido pronto. Ahí la realidad nos recordó de nuevo que en el fútbol casi toda presunta solución fácil tiene su contracara: sin nada que perder unos ni otros, el Betis intenta lanzarse a realizar ataques rápidos (contra lo sucedido más arriba en la primera parte) y en consecuencia pierde el control del encuentro.

En defensa los béticos también intentan adelantar la presión: el segundo punta salta a por los centrales junto a Loren y el centro del campo queda en la misma inferioridad numérica que analizamos hace un año sobre este mismo enfrentamiento: uno de los peligros de jugar con cuatro atrás. El partido se convierte en un correcalles; los realistas había metido un punta más, mientras el Betis había refrescado la delantera con Joaquín y Lainez para pasar a Canales a la mediapunta. Un error del mexicano es aprovechado por la Real.

Línea por línea

El buen partido de Pau salvó al equipo en un par de jugadas de peligro. La línea defensiva de cuatro funcionó aceptablemente, aunque el estado de forma de Barragán y de Mandi está lejos del mejor punto que les hemos conocido.

Hizo un buen partido Carvalho, más presente en la suma que en la resta. Menos visible estuvo Guardado; Canales sí contribuyó con sus conducciones a desatascar la salida de balón, y marcó.

El partido de Tello da para un libro: como suele, alternó errores en la entrega que dejan al equipo muy mal parado en la salida de balón con aciertos en ataque fundamentales en una escuadra tan roma (ayer, otra asistencia). Aunque fue culpable directo del 1-0 (¿para qué si no para cerrar un tiro así está en el palo?) y fue desbordado en defensa por su lateral, su cambio empeoró mucho al equipo.

Lo Celso estuvo deaparecido una noche más, más allá de algún buen pase: calidad no le falta. Loren, muy aislado, lo intentó todo, como los suplentes.

Muy preocupante es el futuro de Setién y Sarabia. La táctica no lo es todo, y el grupo se les va de las manos.

El detalle

Volvieron a ejecutarse bien los córneres pedidos en corto para extraer a dos defensas (aunque uno de ellos tuvo que explicárselo Canales a Tello in situ). Se ve que se vuelve a trabajar el balón parado, que era hora, aunque poco se notó en el 1-0.

Los comentarios son bienvenidos. En Twitter, @juanramonlara7.

Escrito por

Músico de profesión y físico de formación, o viceversa, sus análisis tácticos le permiten combinar su pasión por el Betis con su interés por el análisis espacial del fútbol, al que contribuye desde plataformas como The Tactical Room. Confiesa debilidad por el fútbol de posición. Colabora también habitualmente con medios como Diario de Sevilla, Scherzo o Radiópolis, entre otros.

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