‘Press review’ del SD Éibar – Real Betis [0-1]

SD ÉIBAR 1-0 REAL BETIS
SD Eibar: Dmitrovic; De Blasis, Ramis, Sergio Álvarez, Cote; Escalante, Joan Jordán; Pedro León (Paulo Oliveira, m. 61), Orellana, Cucurella; y Sergi Enrich (Kike García, m. 84).
Real Betis: Joel Robles; Francis (Lainez, m. 73), Bartra, Feddal, Junior; Kaptoum (Jesé, m. 83), Guardado (William Carvalho, m. 80), Lo Celso; Joaquín, Tello; y Loren.
Gol: 1-0, m. 45: Cote.
Árbitro: Iglesias Villanueva (Comité Gallego), amonestó a Bartra, Tello, Ramis, Cote, Escalante
Partido de la 36ª jornada de LaLiga Santander. 4.725 espectadores en Ipurúa.

A veces, perder por un gol duele igual que por cinco. La pasada temporada, el Real Betis salió de Ipurúa con media docena de goles y un entrenador al borde del precipicio; hoy, el resultado fue más corto, la clásica derrota por la mínima, pero duele igual o más. El caso es que, desde hace mucho tiempo, el equipo da la sensación de no ganar a nadie, salvo alineación de astros. Doce victorias, ocho empates y dieciséis derrotas; ese es el bagaje de los verdiblancos en una temporada decepcionante, que de restar más de tres jornadas podría convertirse en un infierno.

A cuatro partidos para el final, Quique Setién decidió apostar por su esquema predilecto, con el que dio sus primeros pasos en Heliópolis hasta el cambio al sistema de tres centrales. 4-3-3, con Francis de lateral y Tello de extremo, en su sitio. Sin Pau López, Carvalho y Jesé, jugadores que habían sido habituales en el once. El equipo sufrió casi las mismas ocasiones que con tres centrales, pero defendió mejor con dos, apoyado eso sí por un Joel Robles que paraba todo lo que le llegaba. En el centro del campo, Guardado y Kaptoum se erigían como la versión más móvil a disposición de Setién; a pesar de los errores, su movilidad y capacidad para mirar hacia delante ganaba a los puntos a otras opciones de mayor presencia pero mucha más lentitud -Carvalho o Javi García-.

En ataque, el primer tiempo se saldó con intermitencias. Al inicio y al final del periodo se vivieron los mejores momentos del Real Betis arriba, con verticalidad cristalizada en balones laterales, aunque sin regularidad y persistencia durante toda la primera parte y con un Tello menos solicitado de lo que tenía que estar. En uno de esos centros, Zou Feddal tuvo la opción más clara de los primeros 45 minutos para los verdiblancos, con un cabezazo absolutamente solo fallado gracias al providencial toque de José Ángel antes del remate. Giovani Lo Celso, al borde del descanso, enviaba su disparo al palo, en un soberbio toque que ya había superado a Dmitrovic.

Joaquín, ante el goleador José Ángel ‘Cote’ | @RealBetis

Esas dos opciones bien podrían haber valido dos goles, que habrían hecho buenas las innumerables paradas de un Joel que mantenía vivo al Real Betis. Los de Setién no las aprovecharon y, cuando se disponían a encarar el tunel de vestuarios, volvieron a conceder un gol de estrategia. Orellana sacaba en corto, conectando con José Ángel para que este, con un disparo raso, batiera al meta bético. En la esquina izquierda del borde del área, con la nula oposición de Giovani Lo Celso, ‘Cote’ multiplicaba el valor de aquel empujoncito a Feddal: había salvado un gol y ahora metía otro.

Tras el descanso, el Real Betis tuvo una opción aún mejor que aquellas de Feddal y Lo Celso. Gracias al VAR, un pisotón de Ramis sobre Loren se convertía en penalti a favor de los de Setién. Balón al ’21’, con posibilidad de redimirse de su balón al palo. Dmitrovic, que no llegó en aquella ocasión, no necesitó aliarse con nadie para detener al rival. Con el pie, como ya frenó anteriormente a Guardado, dejaba al rosarino con la miel en los labios. Opinión personal: lanzamientos de este tipo deberían estar reservados para los capitanes -¿Joaquín o Guardado?-, a pesar de la evidente calidad del ya ex del PSG. Esa fue la última vez que el Real Betis estuvo cerca de llevarse algo del partido, a pesar de que aún quedaban 23 minutos.

El Éibar seguía encomendado a Dmitrovic, que guardaba el tesoro conseguido por José Ángel, y buscaba aumentar la ventaja con numerosas ocasiones abortadas por Joel Robles. Setién, por su parte, apostaba por cambios tardíos y que difícilmente iban a tener efecto. Con Europa totalmente descartada y cuatro partidos aún por jugar, se antoja incomprensible que, en el primero de ellos, Diego Lainez jugara tan solo diecisiete minutos. Tampoco que, a nueve para el final, decidiera retirar a Guardado para meter a Carvalho, con Jesé, Sergio León e incluso Emerson en el banquillo. ¿De qué sirve un cambio de sistema si no lo aderezas con novedades sobre el verde?

De poco sirve lamentarse ya, el equipo se ha asentado en la vulgaridad y ya es decimotercero en la clasificación. Al menos ya está salvado, algo que pasó de ser algo asumido en verano, ya que el equipo aspiraba a cotas más, a convertirse en un alivio viendo hacia donde ha derivado todo. Tres partidos, 270 minutos y nueve puntos en juego para dar carpetazo a una temporada que ha tenido cosas buenas, pero que ha acabado de la peor manera posible.

Escrito por

Periodismo deportivo. En radio, dirijo y presento el 'Estilo Betis' del martes y colaboro en el Estilo Betis del viernes de Neo FM [90.4]. Ademas, soy redactor en Beticismo.net, con la previa y el 'press review' de cada jornada: Crónica, 'Uno x uno' y MVP del partido, todo en un artículo.

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