Análisis del Betis – Valladolid: luces y sombras

Hizo el Betis un partido decepcionante por el resultado en casa ante un flojo rival, pero aceptable dadas las circunstancias del duelo, equilibrado en ocasiones pese a jugar los béticos casi todo él con un jugador menos. Hay aspectos preocupantes aunque también se sacan conclusiones positivas del partido.

LOS NUEVE PRIMEROS MINUTOS

La alineación de Rubi, sin Canales pero ya con Borja Iglesias, trajo solo una sorpresa: las lagunas defensivas de Carvalho como mediocentro y el carácter ofensivo de sus laterales lo hizo optar por blindar al portugués con Javi García tras él; resultó un 4-2-3-1 clásico, esto es, un 4-4-2 en defensa…

Disculpen la inversión de posiciones de Sidnei y Bartra

… que en ataque quedaba convertido en un 4-3-3 natural gracias a la posición ofensiva de Carvalho –supuestamente su preferida– como interior izquierdo, de modo que Fekir podía partir de zona de interior derecho; requerirá sacrificio de los extremos, obligados a mucho recorrido, pero el reparto posicional será así correcto.

En cuanto al modelo de juego es evidente que el Betis de Rubi, al menos en este primer estadio, se parecerá poco al de Setién y mucho más a cualquier equipo de hace un par de décadas: ataques más veloces, proyectados especialmente por la velocidad de Pedraza y Emerson, balones largos a Borja Iglesias cuando el rival apriete un poco, contragolpes cuando la situación lo requiera, cuotas de posesión equilibradas con el rival y, esperemos, un equipo que se sentirá a gusto sin balón.

En todo caso estos planes se fueron al traste en la primera jugada peligrosa de los pucelanos, que acabó en expulsión de Joel. Joaquín fue el sacrificado.

LOS RESTANTES OCHENTA Y UN MINUTOS

En los primeros minutos tras la expulsión Rubi parece montar un 4-3-2 replegado (obviamente el Valladolid pasaría a tener el balón más que el Betis), aunque los cinco de arriba no parecen tener muy claros los roles de cada cual y las bandas quedan expuestas. Con el paso de los minutos Fekir se alinea en defensa con Tello, Carvalho y García y el Betis organiza un 4-4-1.

El bajo ritmo de juego (los béticos eluden, acertadamente, un partido de ida y vuelta) y la racanería del Valladolid favorecen al Betis, que no pasa excesivos apuros defensivos e incluso crea peligro a la contra. Los de Sergio, muy limitados, no cambian su planteamiento, muy conservador: un 4-4-2 de mediocentros paralelos, incluso en ataque, que obturan la salida de sus centrales; incluso centrales y mediocentros son hostigados por Tello y Fekir, que se cierran sobre ellos en tramos de presión alta bética.

Por desgracia para el Betis dos de los poquísimos ataques en que el Valladolid mueve bien el balón de lado a lado acaban en gol por cierta permeabilidad del Betis por dentro. Entre ambos goles los béticos empatan en un buen arreón.

LÍNEA POR LÍNEA

Ser encarado por un delantero que hace dos años que no mete un gol no merecía los riesgos tomados por Joel en la jugada de la expulsión. Dani Martín tuvo poco que hacer en los goles.

Los centrales béticos erraron en esa jugada de la expulsión y en los goles, mal cerrados por Sidnei. Emerson y Pedraza mejoraron en defensa respecto a la pretemporada y prometen buena proyección ofensiva. Inédito Joaquín, Tello mostró su conocida combinación de velocidad y cierta torpeza con balón. El juego en espacios abiertos lo favorecerá. Javi García, en su línea habitual, cerró bien y ayudó a los centrales, aunque le cueste progresar con balón.

Carvalho compensó parcialmente con su amago en el 1-1 sus limitaciones: no sabe cerrar como mediocentro porque no sabe reducir espacios entre él y los centrales y porque defiende sin intensidad; pero si ataca como interior es torpe en espacios cortos (pérdida previa a la expulsión) y no aprovecha ventajas por su lentitud en conducción, y tampoco tiene llegada ni da pases decisivos. Mediatiza mucho el juego del equipo y, aunque en forma es un jugador válido para el nivel del Betis, no tiene el que se le atribuye.

Una buena noticia del partido fue el compromiso defensivo de Fekir, tal vez excitado por el debut y las circunstancias especiales del partido, pero que si se mantiene permitirá a Rubi usarlo en otros puestos que el ventajista de mediapunta, lo que beneficiará al equipo en ataque (recibirá en posiciones más decisivas) y en defensa, y facilitará a su entrenador variar sus planteamientos. Calidad, enorme en corto, y velocidad no le faltan. Borja Iglesias tuvo pocas ocasiones de lucimiento. Loren acertó por fin de cara a puerta (gran control) y eso pareció quitarle ansiedad.

El futuro dirá cuáles con las intenciones a largo plazo de Rubi. De momento el Betis ha retrasado su reloj táctico veinte años: se ha alejado del modelo de juego de Setién (el juego de posición) y se ha convertido en un equipo más de la categoría, cosa que con esta plantilla debería alcanzarle para no pasar apuros. Los que exigen Europa cada año, eso sí, lo pasarán mal si mantienen esa exigencia, tan dura hasta ayer.

Los comentarios son bienvenidos. En twitter, @juanramonlara7.

Escrito por

Músico de profesión y físico de formación, o viceversa, sus análisis tácticos le permiten combinar su pasión por el Betis con su interés por el análisis espacial del fútbol, al que contribuye desde plataformas como The Tactical Room. Confiesa debilidad por el fútbol de posición. Colabora también habitualmente con medios como Diario de Sevilla, Scherzo o Radiópolis, entre otros.

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