Análisis del Espanyol-Betis: una oportunidad perdida

Un mala primera parte y una mejor segunda dieron al Betis un solo punto en el campo del –hasta ahora– peor equipo de la competición.

Primera parte

Y es que el Espanyol confirmó durante todo el encuentro los informes previos: tiene problemas en defensa y más aún ataque, y, muy corto en fútbol y hecho un manojo de nervios, apenas es capaz de amenazar la portería rival en robos altos y jugadas a balón parado. En consecuencia trató de llevar el partido al terreno que le convenía: presión asfixiante en campo rival, cuerpo a cuerpo en todos los sectores, agresividad y constantes interrupciones; todo ello, eso sí, a costa de un desgaste enorme por el insostenible ritmo físico de esa presión.

En la primera parte no supo el Betis salir de esa dinámica poniendo pausa a sus posesiones y aprovechando los nervios del rival, pese a ponerse por delante muy pronto. Tampoco supo aprovechar las debilidades del esquema españolista; al jugar también con defensa de cinco el Espanyol, esta vez los béticos no tendrían la ventaja habitual (sufrida por el Athletic hace una semana) de la ambigua posición de los carrileros béticos, difíciles de emparejar para equipos con defensa de cuatro; pero a cambio el 3-1-4-2 local, con un diestro además como central izquierdo, daba oportunidad de flotar (dejar jugar) a dos de los centrales pericos para ganar ventaja en otras zonas. Sobre todo se podía conceder balón al central central (valga la expresión), cuya salida cerraba su compañero Roca. Por ejemplo se pudo defender así:

Una de nuestras ideas favoritas: el 3-1-4-2 es intrínsecamente malo y se puede aprovechar flotando al Bernardo de turno. Al ser diestro Calero su marcador podía ayudar, además.

La ventaja en el marcador y los nervios locales hacían aún menos necesario ir a la presión alta hombre a hombre. Fue sin embargo lo que hizo el Betis en muchas ocasiones, con el consiguiente riesgo de recibir castigo si algún jugador local cogía la espalda de su par. Fue el caso del 1-1:

Como se observa, hay marcas al hombre en todo el campo, Canales no puede recuperar el par de metros ganado por Darder (rectángulo) y no había hombre de cierre para taparlo (Bartra, en el círculo rojo, está muy lejos). Emerson, correctamente situado en una posición intermedia, no llega a tiempo a la ayuda, por lo que los centrales, ocupados con sus respectivos delanteros, tampoco pueden cerrar a Darder.

El Betis había formado su peculiar 3-4-3 habitual, con la (poco explicable) ausencia de Edgar, cuyo ambiguo papel de mediocentro-tercer central fue (peor) ejecutado por Bartra, un tanto caótico en sus movimientos y peor pasador que el canterano; Edgar o incluso Mandi parecen mejores soluciones para la posición. Fekir (tocado: una presencia tampoco fácil de explicar) se ofrecía con bastante libertad, como suele, provocando al atrasarse que Canales a su vez atrasase su posición más que Kaptoum. En todo caso, muy marcado Canales e invisible Kaptoum, ni aun con la ayuda de Fekir lograba el Betis sacar la pelota jugada; tampoco Borja pescaba balones largos, y el partido era una sucesión de interrupciones, faltas, robos y posesiones cortas que convenía al Espanyol; los pericos, de hecho, remontaban a balón parado.

Segunda parte

La gasolina del Espanyol apenas dura cinco minutos más y el Betis domina plácidamente la posesión en adelante (28%/72%, cuando en la primera fue un 47’5%-52’5%). La entrada de Lainez simetriza el esquema bético, que pasa a ser un 4-2-3-1 al entrar Tello. El catalán mete más revoluciones al ataque y el 2-2 llega tras un buen córner bético:

Otra de nuestras ideas favoritas: el 2 contra 1 en el córner, bien ejecutado aquí por la combinación zurdo-diestro. Canales puede centrar desde una posición más ventajosa que la esquina.

Con su Espanyol nervioso y muerto físicamente, Machín ve la cosa muy fea y refuerza defensivamente a su equipo con un segundo mediocentro posicional. El Betis pasa a un 4-4-2 y tiene algunas (escasas) ocasiones para ganar.

Línea por línea

Robles mostró de nuevo en el 2-1 un recurrente defecto que ya ha costado caro (Rennes en el Villamarín): una gran renuencia a salir por alto.

Tampoco el 1-1 dejó bien parado a Mandi, que vende a su portero al abrir las piernas; solo Feddal hizo un partido aceptable en esa línea.

Moreno, más activo que Emerson, volvió a percutir por su banda y dejó otra asistencia. Canales acabó poco pese a sus excelentes detalles, y Kaptoum mejoró mucho con el paso de los minutos, cuajando una muy buena media hora final.

Muy grises Borja y Fekir, solo Joaquín metió algún peligro arriba entre los titulares. Lainez y Loren aportaron poco; Tello, a su atolondrada manera y pese a cometer muchos errores, agitó mucho el partido en el tramo final y fue decisivo.

Los comentarios son bienvenidos. En Twitter, @juanramonlara7.

Escrito por

Músico de profesión y físico de formación, o viceversa, sus análisis tácticos le permiten combinar su pasión por el Betis con su interés por el análisis espacial del fútbol, al que contribuye desde plataformas como The Tactical Room. Confiesa debilidad por el fútbol de posición. Colabora también habitualmente con medios como Diario de Sevilla, Scherzo o Radiópolis, entre otros.

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