El abrazo de San Paolo

Esta noche en Nápoles se reencontrarán dos personajes claves en el mejor Betis de la década de 2010. Cuando Fabián Ruiz y Quique Setién se abracen brillará en sus ojos el fulgor del éxito de vivir unos octavos de Champions, pero los unirá el recuerdo de un gran Betis que para todos es ya solo eso: un recuerdo.

El tiempo pone a las personas en su justo lugar y hoy sabemos que ese Betis empezó a acabarse cuando el club reemplazó a Fabián por William Carvalho: una operación global cuyo escaso beneficio fue amortizado por la diferencia de edad entre ambos, y que sin embargo fue celebrada por una afición que acudió en masa a recibir a la llamativa estrella portuguesa. Semanas antes había mirado de soslayo, con una indiferencia apenas disimulada por el interés de los millones, a la salida del chico de Los Palacios, ese modesto chaval del B hijo de limpiadora y venido a más en apenas meses cuya transformación de estilista irrelevante en futbolista total apenas supo ponderar un pequeño sector de esa afición bética.

Setién fue el gran responsable de la conversión portentosa de ese chico –retornado al club por la puerta trasera tras descender al Elche a 2ªB– en un completísimo jugador, uno de esos raros centrocampistas que combinan la calidad ofensiva de un interior con el poderío físico de un pivote defensivo. Fabián, dominador en absolutamente todas las fases del juego, fue la pieza fundamental de ese gran Betis del 2018. Hubieron de remar ambos contra el amplio sector de la afición bética cuya boca se llena de loas a la cantera y al beticismo pero cuya impaciencia y espíritu gregario lo convierte en rebaño de los savonarolas del micrófono; puestos estos en evidencia en su propio analfabetismo futbolístico por el hoy entrenador del Barcelona, los caudillos de la grey dictaron sentencia definitiva cuando Setién osó defender a otro canterano, Francis, de los insultos de los más exaltados. La ausencia de Fabián hizo el resto.

Sin Setién, la rentable máquina de promocionar canteranos que fue su Betis ya no funciona, ni bético alguno parece preocupado por la marcha de las obras de la nueva y ambiciosa ciudad deportiva. El club ha vuelto a sus pequeñas miserias locales. Fuera de Sevilla a casi nadie le importará; los focos de la Europa futbolística estarán esta noche en otro lugar: Fabián y Quique se abrazarán en San Paolo.

Escrito por

Músico de profesión y físico de formación, o viceversa, sus análisis tácticos le permiten combinar su pasión por el Betis con su interés por el análisis espacial del fútbol, al que contribuye desde plataformas como The Tactical Room. Confiesa debilidad por el fútbol de posición. Colabora también habitualmente con medios como Diario de Sevilla, Scherzo o Radiópolis, entre otros.

No comments

LEAVE A COMMENT